El gobierno municipal encabezado por Ricardo Moreno ha puesto en marcha una estrategia integral para garantizar la estabilidad y correcto funcionamiento de la bóveda del Río Verdiguel, uno de los principales afluentes que atraviesa la capital mexiquense de norte a sur. Las acciones, que combinan monitoreo constante, intervenciones preventivas y planeación a futuro, buscan anticiparse a riesgos y asegurar la protección de la población.
Desde el inicio de la actual administración, Moreno instruyó la vigilancia permanente de esta estructura hidráulica, en apego a las disposiciones federales en materia de Protección Civil. Este esfuerzo no solo responde a una obligación normativa, sino a la necesidad de atender de manera preventiva posibles afectaciones derivadas del paso del tiempo, las condiciones climáticas y el crecimiento urbano.
A la fecha, el gobierno municipal ha realizado cuatro inspecciones físicas en distintos tramos de la bóveda. De acuerdo con el edil, los resultados han sido favorables: no se ha detectado daño estructural que comprometa la estabilidad de vialidades o viviendas construidas sobre el trazo del río. Estas revisiones han permitido además analizar las diversas técnicas constructivas empleadas a lo largo de la bóveda, que incluyen mampostería, tubería y concreto, identificando desgastes puntuales que han sido atendidos mediante labores de mantenimiento.
Uno de los puntos más relevantes dentro de las acciones preventivas ha sido la intervención del bypass o desvío pluvial en el tramo comprendido entre Hidalgo y Quintana Roo, así como la corrección de la caja derivadora. Estas obras han contado con la participación de especialistas en riesgos tanto del ámbito estatal como municipal, en un esquema de colaboración interinstitucional que también involucra a la Comisión del Agua del Estado de México y a la Comisión Nacional del Agua, debido al carácter federal del afluente.
En paralelo, el Organismo de Agua y Saneamiento de Toluca prepara un estudio integral de la bóveda del Río Verdiguel, que será desarrollado a lo largo de este año con el respaldo del Colegio de Ingenieros del Estado de México. Este análisis técnico, considerado de alta precisión, permitirá contar con un diagnóstico detallado sobre el estado actual de la infraestructura y definir una estrategia de intervención a corto, mediano y largo plazo.
Se prevé que los resultados estén disponibles entre septiembre y octubre, lo que brindará a las autoridades un panorama claro para la toma de decisiones. La intención es fortalecer el sistema de desagüe del municipio mediante acciones sustentadas en evidencia técnica, y ejecutadas en coordinación con los tres órdenes de gobierno.
Respecto a algunas filtraciones y asentamientos de terreno detectados en puntos específicos, el alcalde aclaró que estos no representan un riesgo estructural para edificaciones cercanas, incluidas zonas emblemáticas como la Plaza Fray Andrés de Castro y Los Portales. Estudios realizados con tecnología de georradar permitieron identificar que dichas anomalías estaban relacionadas principalmente con fugas en el sistema de drenaje, las cuales generaban socavones. Estos problemas, aseguró, ya han sido atendidos de manera oportuna.
Finalmente, el gobierno municipal ha notificado a las personas que habitan en inmuebles ubicados en las laderas del río sobre su situación, conforme a lo establecido en el Atlas de Riesgos estatal y municipal. Esta medida busca no solo informar, sino también fomentar la prevención y la corresponsabilidad ciudadana ante posibles contingencias.

