El senador y dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó un posicionamiento contundente luego de la detención en Argentina de Fernando Farías Laguna, señalado como uno de los principales operadores de una red dedicada al tráfico ilegal y evasión fiscal en el mercado de combustibles.
A través de su cuenta oficial en X, el también senador reconoció la coordinación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como la participación de las Fuerzas Armadas y corporaciones federales mexicanas para concretar la captura del presunto delincuente en territorio sudamericano.
Sin embargo, el mensaje fue más allá del reconocimiento institucional y se convirtió en una exigencia política de alto nivel, al demandar que las investigaciones alcancen a todos los involucrados en la red criminal y a quienes, desde el poder, habrían permitido su operación.
Alejandro Moreno afirmó que la ley debe llegar hasta sus últimas consecuencias y sostuvo que no debe existir impunidad para quienes participaron directamente ni para quienes facilitaron el crecimiento de estas estructuras ilícitas. En ese contexto, pidió expresamente que las indagatorias incluyan al expresidente Andrés Manuel López Obrador y a funcionarios que formaron parte de su administración.
La declaración coloca nuevamente en el centro del debate nacional el fenómeno del llamado huachicol fiscal, una modalidad delictiva que consiste en introducir, comercializar o triangular combustibles mediante esquemas fraudulentos para evadir impuestos, falsear documentos aduanales, simular importaciones o utilizar empresas fachada. Especialistas en seguridad y finanzas han advertido que esta práctica genera pérdidas multimillonarias al erario y fortalece financieramente a redes criminales.
Fernando Farías Laguna ha sido mencionado en distintas investigaciones como presunto operador clave en estructuras ligadas al tráfico irregular de hidrocarburos. Aunque las autoridades no han detallado públicamente todos los expedientes en su contra, su captura es considerada relevante por la posible información que podría aportar sobre rutas financieras, complicidades políticas, redes empresariales y mecanismos de corrupción utilizados durante varios años.
El huachicol, tanto en su modalidad tradicional como fiscal, se convirtió en uno de los temas más sensibles de los últimos sexenios. Durante el gobierno de López Obrador se anunció una ofensiva nacional contra el robo de combustibles, con operativos militares, vigilancia de ductos y controles logísticos. No obstante, opositores y analistas señalaron en repetidas ocasiones que, pese al discurso oficial, las redes de contrabando y evasión continuaron operando bajo nuevas modalidades.
Por ello, la exigencia del dirigente priista busca abrir una nueva etapa de investigación sobre posibles responsabilidades políticas y administrativas de exfuncionarios federales, autoridades regulatorias, mandos de seguridad y actores privados que habrían tolerado o protegido estas operaciones.
En su mensaje, Moreno también sostuvo que México merece justicia completa, sin encubrimientos ni acuerdos ocultos, y aseguró que desde el PRI respaldarán toda acción efectiva contra el crimen organizado, al tiempo que exigirán una estrategia sólida, permanente y de largo plazo para debilitar a los cárteles y devolver la paz a las familias mexicanas.
La captura de Farías Laguna en Argentina podría convertirse en un caso de alto impacto nacional si las investigaciones avanzan hacia las redes de protección política, financiera y empresarial que permitieron el crecimiento del huachicol fiscal en México. Mientras tanto, las declaraciones de Alejandro Moreno elevan la presión para que el caso no termine en una detención aislada, sino en una investigación profunda que alcance a todos los responsables.

