El Partido Revolucionario Institucional en el Senado de la República expresó su respaldo a la declaratoria del 15 de marzo como Día Nacional de la Porcicultura, al considerar que esta actividad representa un sector estratégico para la seguridad alimentaria, el desarrollo económico y la generación de empleos en México.
Durante la discusión legislativa, la senadora Mely Romero Celis manifestó el apoyo del Grupo Parlamentario priista al dictamen, al señalar que esta medida permitirá visibilizar la relevancia de la porcicultura dentro de la economía nacional y reconocer el trabajo de miles de productores del país.
La legisladora destacó que la porcicultura constituye una actividad clave dentro del sector pecuario mexicano, con una producción estimada en 1.8 millones de toneladas; sin embargo, advirtió que dicha cifra aún resulta insuficiente para atender la demanda interna.
Explicó que actualmente México produce apenas el 50 por ciento de lo que consume, lo que obliga al país a depender de importaciones para cubrir el mercado nacional, situación que impacta directamente la soberanía alimentaria y la competitividad del sector.
Romero Celis precisó que esta insuficiencia productiva se refleja en una balanza comercial desfavorable, ya que las importaciones del sector pecuario ascienden a 10 mil millones de dólares, mientras que las exportaciones apenas alcanzan los 4 mil millones de dólares.
Ante este panorama, la senadora priista subrayó la necesidad de fortalecer la inversión pública dirigida al campo y particularmente a la porcicultura, con énfasis en programas de sanidad animal que permitan prevenir y contener enfermedades que afectan la producción nacional.
Entre los principales riesgos sanitarios mencionó el síndrome respiratorio y reproductivo porcino, la diarrea epidémica porcina y la peste porcina africana, padecimientos que pueden generar severas afectaciones económicas si no se atienden con oportunidad.
La legisladora sostuvo que el reconocimiento al sector debe ir acompañado de políticas públicas eficaces, financiamiento oportuno y respaldo institucional para los productores, especialmente en un contexto global marcado por presiones comerciales y alza en costos de insumos.
Finalmente, el Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional votó a favor del dictamen, aunque dejó en claro que la declaratoria no debe quedarse en un acto simbólico, sino traducirse en acciones concretas, presupuesto suficiente y una estrategia nacional que impulse la producción porcícola mexicana.
Con esta postura, el PRI reiteró su respaldo a los sectores productivos del país y su insistencia en construir políticas que fortalezcan la autosuficiencia alimentaria, protejan empleos rurales y reactiven el crecimiento del campo mexicano.

