La senadora del PAN reconoció avances en el diagnóstico presentado por la Fiscalía, pero señaló omisiones en metas, presupuesto, combate a la impunidad y coordinación internacional

La senadora Guadalupe Murguía Gutiérrez demandó que la Fiscalía General de la República (FGR) demuestre una autonomía auténtica en la ejecución de su Plan Estratégico de Procuración de Justicia 2026-2029, y advirtió que cualquier sesgo político o partidista en sus investigaciones pondría en entredicho la eficacia y credibilidad del proyecto institucional.

Durante una reunión de trabajo de la Comisión de Justicia del Senado de la República, encabezada por la titular de la FGR, Ernestina Godoy Ramos, la legisladora panista sostuvo que el principal desafío del Ministerio Público Federal sigue siendo combatir la elevada cifra negra del delito en México, donde alrededor del 90 por ciento de los ilícitos no se denuncian o no son investigados.

Reconoce diagnóstico realista, pero insuficiente

Murguía consideró que el plan presentado por la Fiscalía parte de un diagnóstico honesto y realista, al reconocer que nueve de cada diez delitos no llegan a investigación ni judicialización, y que apenas el 7.14 por ciento obtiene sentencia mediante procedimiento abreviado, es decir, a través de mecanismos de negociación jurídica.

Asimismo, destacó que el propio análisis institucional revela una severa crisis de confianza ciudadana, pues seis de cada diez personas no confían en la FGR, siendo la corrupción uno de los principales factores de desconfianza.

PAN respalda cambio de enfoque, pero exige resultados medibles

Al fijar la postura del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, la senadora celebró el viraje institucional que propone la Fiscalía, al pasar de una visión centrada en la persecución penal a otra basada en investigación, inteligencia, rigor metodológico y respeto al debido proceso.

También reconoció la intención de fortalecer la coordinación entre corporaciones policiales estatales y federales, aspecto que calificó como indispensable para mejorar la procuración de justicia.

Sin embargo, subrayó que el documento carece de elementos fundamentales para evaluar su viabilidad y cumplimiento.

“Este plan no establece metas claras, indicadores de desempeño ni plazos concretos para su implementación”, advirtió.

Sin presupuesto, sería catálogo de buenas intenciones

La legisladora señaló que tampoco se precisa si existirán recursos presupuestales suficientes para concretar los objetivos planteados, entre ellos la modernización tecnológica, la institucionalización del Servicio Profesional de Carrera y la reorganización operativa de diversas áreas.

En ese sentido, alertó que sin una asignación financiera específica, el programa corre el riesgo de convertirse únicamente en una declaración de intenciones.

Omisiones en delitos no denunciados y rezago institucional

Sobre el grave problema de la impunidad, Murguía sostuvo que el Plan Estratégico no incorpora un eje específico para atender el 90 por ciento de delitos que no se denuncian o no se investigan.

Tampoco, dijo, se establece una ruta clara para abatir el rezago de expedientes heredados que enfrenta actualmente la nueva administración de la Fiscalía.

Preocupa falta de protección a periodistas y activistas

La senadora por Querétaro también cuestionó que el documento no contemple medidas específicas para la protección de periodistas, defensores de derechos humanos y activistas, sectores que históricamente enfrentan altos niveles de riesgo en el país.

Además, expresó preocupación por el criterio de priorización de delitos que propone la FGR, ya que podría dejar en condición residual aquellos casos considerados no prioritarios o abrir espacio a decisiones influidas por presión mediática o intereses políticos.

Casos emblemáticos y cooperación internacional, ausentes

Murguía lamentó igualmente que el plan no mencione investigaciones emblemáticas que han marcado la exigencia ciudadana de justicia y rendición de cuentas, como Ayotzinapa, Segalmex, Rancho Izaguirre, el combate al huachicol fiscal y la llamada Estafa Maestra.

Indicó que atender estos expedientes con resultados tangibles ayudaría a reconstruir la confianza pública en la Fiscalía.

Finalmente, señaló como otra omisión relevante la falta de estrategias de coordinación con agencias internacionales como la DEA, el FBI y Europol, así como la ausencia de mecanismos claros para la extradición de delincuentes.

Llamado a una autonomía verdadera

Guadalupe Murguía concluyó que la autonomía de la FGR debe reflejarse en decisiones imparciales, investigaciones profesionales y resultados verificables, no solamente en su diseño constitucional.

Sostuvo que sin independencia real, transparencia operativa y rendición de cuentas, cualquier estrategia de procuración de justicia quedará debilitada frente a la ciudadanía.