Andy S. K. Brown*

¡La 4T Vs. adultos mayores!

Trump: ¿Ficción o realidad?

Cada vez que corren las apuestas de que, “ahora sí, Marcelo va a caer”, el ahora secretario de Economía cae, cae, cae… pero siempre bien parado.

Le sucedió apenas. Este último viernes, la señora Claudia Sheinbaum rompió el silencio en torno al más reciente escándalo de Ebrard –el del uso patrimonialista de bienes del Estado, en Londres–, un delito que él mismo confesó ante las “narices” de la señora.

Pasados los días, y luego de que el también jefe de la misión que negocia el T-MEC en Washington tocara las puertas que se abren y muestran el verdadero poder, a doña Claudia no le quedó otra que no fuese sino volcarse en elogios al “Chelito”.

No es la primera ocasión. Ya lo hemos visto en cuando menos dos ocasiones: tras el fallecimiento de 26 personas por la caída de un tramo de la L-12 del Metro de la capital nacional, y tras el resultado de la amañada encuesta que sirvió de pretexto para que AMLO “destapara” a su “corcholata” favorita… aún desde antes de que la exhibiera como tal.

En ambas ocasiones las diferencias entre Ebrard y Sheinbaum fueron más que notorias. Y cuando se pensaba que él no formaría parte del actual equipo sexenal, fue impuesto por el verdadero poder como titular de la cartera de Economía.

Marcelo es, a final de cuentas, un tentetieso.

O, como define la Wikipedia, un “tentempié, siempretieso, dominguillo, matihuelo, porfiado, mono porfiado o muñeco porfiado”.

Un muñeco con una base semiesférica que actúa de contrapeso, de modo que, tras golpearlo, siempre vuelve a su posición inicial.

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El bully no trae ya nada de dinero en el bolsillo. Y para satisfacer sus necesidades más apremiantes, que en este caso son las electorales, golpea a los más débiles, a quienes alevosamente les quita lo que han ganado tras años de trabajo.

El gobiernito del “segundo piso” de la 4T es el bully. Usa todo su enorme poder mal habido –mayorías espurias en el Congreso de la Unión, un Poder Judicial de kermés por aquello de las tómbolas y los acordeones– para vaciar los bolsillos de los jubilados.

Para no variar, el bully ha empleado la mentira y las falsedades que le son características, como aquello de “no robar y no traicionar”, que se estrelló en fragmentos desde el primer momento en el que los cuatroteros pisaron Palacio Nacional.

Y la mentira fue aquello de las pensiones millonarias que, al final del día, nunca existieron.

Años de servicio en Pemex, CFE –cuando estas sí servían para lo que fueron creadas– y ahora esos trabajadores han perdido más del ¡40 por ciento de sus ingresos!, que nunca fueron dorados.

El bully se los ha quitado para repartirlo entre aquellos que nunca dieron golpe, que se conformaron con un par de zapatos y que siempre aspiraron a tener siquiera “un vochito”, pero que le garantizan a Morena seguir votando en su favor.

Ese es el “humanismo mexicano” que promueve el bully de la 4T.

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¿Casualidad? Siempre que Donald Trump anda de capa caída en las encuestas de su país, le sucede algo que lo levanta.

En Estados Unidos muchos coinciden en que, de no haber sido por el atentado en Pensilvania en el que una bala le rozó una oreja, no habría ganado por segunda ocasión ser quien residiera en la Casa Blanca.

El segundo “atentado” nunca fue. Que el Servicio Secreto encontrara parapetado entre arbustos a un posible perpetrador en el lugar donde horas más tarde el anaranjado jugaría golf parece no contar.

Sí, en cambio, el de la noche de este último sábado durante la cena que la Asociación de Corresponsales que cubren las actividades del POTUS en turno, finalmente fueron honrados por el Orange quien durante cinco años los había despreciado al no aceptar la invitación a su cena tradicional.

Había antecedentes de dos presencias de Trump en esa gala en 2011 y en 2016, cuando fue objeto de mofa por parte de Barack Obama, quien era el presidente a la sazón.

La cena, entonces, era el lugar perfecto para un montaje. Con la prensa a la que siempre critica. Cuando el índice de desaprobación a su gestión es de 56% y 7% no están seguros de si está o no haciendo un buen gobierno.

Tanto elogio al Servicio Secreto, al FBI, a la policía metropolitana de DC entre otras entidades públicas también bajo sospecha de ineficacia y hasta de superficialidad de sus titulares vuelven aún más sospechoso el evento, ¿no cree usted?

@AndySKBrown1