La gobernadora del Banco de México (Banxico), Victoria Rodríguez Ceja, compareció ante la Comisión de Hacienda y Crédito Público, que preside el senador Miguel Ángel Yunes Márquez, a efecto de presentar su Informe Anual de Cumplimiento de Mandato.

En el encuentro, la gobernadora subrayó que México cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos para enfrentar los retos que se presenten; que la inflación está próxima a retomar un descenso gradual hacía la meta de tres por ciento; y que la apreciación del peso en 2025 contribuyó a contener las presiones sobre los precios de las mercancías.

Durante la comparecencia de la gobernadora, Yunes Márquez destacó que el documento estima un crecimiento para México de 1.8 y 2.8 por ciento en 2026, y de entre 1.9 y 2.9 por ciento para 2027; también prevé una reducción gradual del déficit y una deuda pública cercana al 55 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Aseguró que la coordinación entre la política fiscal y la política monetaria resulta fundamental para preservar la estabilidad económica del país, la cual requiere, como hasta ahora, prudencia, sensibilidad y una lectura cuidadosa de la evolución económica.

El senador apuntó que el escenario internacional presenta diversos factores de incertidumbre que afectan la evolución de la economía global, la volatilidad financiera y los cambios en el entorno comercial, los cuales influyen directamente en las decisiones de la economía mexicana.

“Nos encontramos en una etapa en la que la estabilidad macroeconómica es el objetivo central y que al mismo tiempo enfrenta nuevos retos derivados, tanto del entorno interno como del contexto internacional”, apuntó.

Dijo que uno de los elementos centrales para preservar la confianza es la estabilidad de precios, en ese marco, los datos recientes muestran una trayectoria de moderación, de acuerdo con los precriterios, la inflación general en México se ubicó en 3.8 por ciento en 2025, que está dentro del intervalo de variabilidad, mientras que la inflación subyacente disminuyó de 6.5 a 2.8 por ciento.

En su intervención, Victoria Rodríguez Ceja estimó que la inflación está próxima a retomar un descenso gradual hacía la meta de tres por ciento, esto en un contexto donde el conflicto en Medio Oriente y sus implicaciones permean sobre las cotizaciones internacionales de los energéticos.

“Prevemos que la inflación general como la subyacente muestran un descenso a partir del segundo trimestre del año, si bien anticipamos que la inflación general converja a la meta del tres por ciento en el segundo trimestre de 2027, y la inflación subyacente se ubique también en tres por ciento en el mismo periodo”, precisó.

Refirió que los cambios de política económica por parte de la administración estadounidense y la agudización de los conflictos geopolíticos añaden incertidumbre a las previsiones, pues “estos riesgos implican posibles presiones sobre la inflación hacia ambos lados del balance”.

Por ello, dijo, los determinantes de la inflación apuntan a la ausencia de presiones de demanda en el horizonte de pronóstico, “por lo que en nuestra siguiente decisión que valoraremos será realizar un último ajuste en el ciclo de recortes, con lo que estaríamos alcanzando una postura monetaria que continúa apoyando la convergencia de la inflación a la meta”.

La gobernadora indicó que las disrupciones en los mercados internacionales de petróleo y gas implican riesgos al alza para la inflación global y a la baja para la actividad económica en el mundo, que persistirían incluso, en un escenario en el que se alcanzara un acuerdo de paz en las últimas semanas.

“La volatilidad observada en los mercados reflejan la incertidumbre en torno a la duración y posibles consecuencias de dicho conflicto; sin embargo, los sólidos fundamentos de la economía mexicana constituyen un elemento de soporte para el desempeño de los mercados financieros”, aseveró.

Señaló que la inversión fija bruta se contrajo en 2025, como resultado del entorno de incertidumbre ocasionado por el giro de la política comercial de nuestro principal socio comercial; a su vez, el crecimiento del gasto en consumo privado fue menor que en 2024, como reflejo de la debilidad que se presentó a principios de año.

Por su parte, señaló, las exportaciones netas se expandieron en el año, a pesar de la incertidumbre sobre la política comercial de Estados Unidos.

Rodríguez Ceja recordó que las negociaciones con el Gobierno de Estados Unidos redituaron en que las tasas arancelarias efectivas de Estados Unidos a México fueran menores que la de la mayoría de los demás países.

Dijo que el trato preferencial de las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), junto al mayor uso de las empresas exportadoras mexicanas de este tratado, evitaron la materialización de los escenarios más adversos para la actividad exportadora del país.

Las exportaciones mexicanas, abundó, se vieron favorecidas por el vigor de la inversión en el sector de alta tecnología en Estados Unidos, que contribuyó al ímpetu de las exportaciones nacionales de equipo de cómputo y de sus componentes.

Si bien para este año se anticipa un mayor ritmo de crecimiento de la economía nacional que en 2025, se espera que prevalezcan condiciones de holgura en el futuro cercano, por lo que no se anticipan presiones en precios provenientes del lado de la demanda, precisó.

Victoria Rodríguez Ceja señaló que el efecto del aumento en las cotizaciones internacionales del petróleo y sus derivados sobre los precios de los energéticos en el país, los cuales también forman parte del componente no subyacente, es hasta hora muy limitado debido a las medidas implementadas por el Gobierno federal para contener su alza.

Aseguró que el sistema financiero mexicano es estable, pues la banca cuenta con capitalización y liquidez saludable, y los índices de morosidad se encuentran en niveles bajos respecto a su comportamiento histórico, además de que la inclusión financiera también aumentó, ya que un mayor número de personas cuenta con al menos un producto financiero.

Emmanuel Reyes Carmona, de Morena expresó que este informe delinea la política económica y el rumbo monetario del país, y se demuestra que el desempeño comercial de México en los últimos años ha consolidado a nuestra nación como uno de los actores estratégicos más relevantes de América del Norte, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, reconfiguración de cadenas de suministro y mayor proteccionismo.

Por el PAN, José Máximo García López consideró que México acumula varios años de bajo crecimiento con inflación persistente, un escenario cercano a la “estanflación”, lo que genera una gran preocupación en los estados por la pérdida de empleos y el cierre de empresas; incluso diversos indicadores muestran la debilidad de la inversión privada en el país.

Del PVEM, Waldo Fernández González indicó que el tipo de cambio es un asunto fundamental porque el peso mexicano ha mostrado un comportamiento favorable en las peores condiciones de los últimos años; por ello, dijo que ante nuevos escenarios de volatilidad externa es necesario generar condiciones macroeconómicas que permitan absorber choques adicionales.

Lizeth Sánchez García, del PT, dijo que el Banco de México juega un papel fundamental en la estabilidad económica del país, valoramos su autonomía y el esfuerzo permanente por mantener una inflación controlada en un entorno internacional complejo, porque ese impacto se siente en el precio de los alimentos, en el transporte y los servicios básicos.