Javier Divany Bárcenas
La renuncia de la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, quien buscará la dirigencia de Morena, a un año de que se lleven a cabo las elecciones en 2027, generan una gran tranquilidad a la presidenta de la república Claudia Sheinbaum, quien sabe el poder electoral que significa la llegada de la ex secretaria para garantizar y mantener el control total de la 4T en todos los sectores políticos.
La información en poder de Ariadna Montiel, sobre los millones de mexicanos que reciben los beneficios del gobierno de los programas sociales, serán clave para que Morena desde sus entrañas pueda operar hacia las próximas elecciones del 2027, cuando se elegirá, entre otros muchos cargos, 17 gobernadores, 500 diputados federales, habrá elección en el Poder Judicial, presidencias municipales, congresos locales, entre otros.
Las piezas del ajedrez ya están en el tablero, las blancas las mueve Claudia Sheinbaum, mientras las negras serán para Andrés Manuel López Obrador. El hombre de Macuspana, Tabasco, ya acomodó su primera pieza, Ariadna, quien será pieza clave dentro de la dirigencia.
Recientemente Citlalli Hernández se sumó al Comité Ejecutivo Nacional de Morena, y será la que reparta el pastel, con teléfono rojo en mano, no solo de Palacio Nacional, sino desde Tabasco, desde donde serán palomeados los cargos en disputa.
Citlalli y Ariadna, podrán garantizar el legado de la 4T a López Obrador, y así con el padrón de beneficiados de los programas sociales en el país y el padrón electoral, ambas trabajarán en busca de garantizar el triunfo.
Leticia Ramírez, será quien tome el cargo de secretaría del Bienestar, luego de haber permanecido enterrada en atención ciudadana de la Presidencia de la República, y pese a la poca experiencia en el cargo y manejo de recursos de programas sociales.
Ella si aplicará las palabras de López Obrador: “no importa que no tengan experiencia, aprenden en el cargo”, “es más importante la honestidad que la experiencia o la preparación técnica”, la fórmula «90 por ciento honestidad, 10 por ciento experiencia».
Sin duda, la falta de transparencia de la Presidencia de la República, a siete años del mandato morenista, se teme del mal manejo del padrón electoral, que con la información que tiene Ariadna y la recién obtención total del Instituto Nacional Electoral en manos de los morenistas, no garantiza en nada claridad en las elecciones del 2027.
En los pasillos de Palacio Nacional, se siente una debilidad que aún no es superada por quienes forman parte del gabinete de Claudia Sheinbaum, porque las voces y órdenes parecieran salir desde Tabasco, y no de una mujer que dirige el país sin su antecesor, pues no despega, a quien le ocultan información, y quien tiene que seguir dando la cara en cada mañanera por los errores que se cometen de la Presidencia.
Estas piezas de ajedrez, Ariadna y Citlalli, hoy en juego son el susurro de quien sigue gobernando y dirigiendo este país desde su casa en Tabasco, porque la debilidad de Claudia Sheinbaum se siente en todos los pasillos de Palacio Nacional a dos años de haber tomado el cargo como la primera mujer Presidenta.
@javierdivanybz

