En estos tiempos donde las instituciones educativas buscan fortalecer su vínculo con la sociedad, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) dio un paso significativo al colocar a las infancias en el centro de su agenda con la realización de “De viaje por Potrópolis”, una iniciativa que, más allá de la celebración del Día de las Infancias, plantea una visión inclusiva y participativa del entorno universitario.

El evento, impulsado por la Dirección General de Comunicación Social Universitaria (DGCSU), reunió a niñas y niños provenientes de Centros de Asistencia Social del DIF Estado de México, quienes vivieron una jornada distinta: un acercamiento directo a la vida universitaria en el emblemático Edificio de Rectoría. La propuesta no fue únicamente recreativa, sino también formativa y cultural, con el objetivo de despertar la curiosidad, fomentar el sentido de pertenencia y reconocer a las infancias como agentes activos dentro de la sociedad.

Desde temprana hora, los pasillos y patios universitarios se transformaron en un espacio dinámico donde el aprendizaje se mezcló con el juego. Las distintas secretarías de la Administración Central participaron activamente, diseñando módulos y actividades con identidad auriverde que permitieron a las y los asistentes explorar el quehacer universitario desde múltiples perspectivas.

Uno de los aspectos más relevantes de esta primera edición fue su enfoque pedagógico. A través de recorridos guiados y dinámicas interactivas, las niñas y niños conocieron no solo la historia de la universidad, sino también su función social. Espacios como el Patio del Centenario, el Museo de Historia Natural y el Museo José María Morelos se convirtieron en escenarios de descubrimiento, donde el conocimiento se transmitió de manera accesible y lúdica.

Durante el recorrido, la rectora Martha Patricia Zarza Delgado acompañó las actividades, dialogando con los equipos organizadores y constatando de primera mano la creatividad y compromiso de la comunidad universitaria. Su presencia subrayó la relevancia institucional de este tipo de iniciativas, que buscan construir puentes entre la universidad y su entorno social.

En palabras de Adriana Rocío Sánchez Jaramillo, directora de Imagen Institucional de la DGCSU, “De viaje por Potrópolis” responde a una visión que reconoce a las infancias como sujetas de derechos y no solo como espectadoras. “Muchas de ellas crecen en entornos cercanos a la universidad y la perciben como un espacio aspiracional”, explicó, destacando la importancia de generar experiencias tempranas que fortalezcan ese vínculo.

Las actividades desarrolladas reflejaron esta filosofía. Talleres de reciclaje, juegos de adivinanzas sobre espacios universitarios, charlas sobre salud infantil y propuestas creativas como “Diseña tu Kuako” permitieron a las y los participantes involucrarse activamente. A ello se sumó la narración de “Los cuentos de Saku Chan”, a cargo de Lorena Rodríguez, que aportó un componente artístico y emocional a la jornada.

La coordinación interinstitucional fue clave para el éxito del evento. Dependencias como la Secretaría de Vinculación, Extensión y Promoción de la Empleabilidad, la Clínica Multidisciplinaria de Salud y la Dirección de Historia, Memoria y Pertenencia sumaron esfuerzos para ofrecer una experiencia integral. Este trabajo conjunto evidenció la capacidad de la universidad para articular acciones con impacto social tangible.

En total, 40 niñas y niños de entre 6 y 12 años participaron en esta primera edición, encontrando en la UAEMéx un espacio abierto, seguro y cercano. Más allá de las cifras, el verdadero alcance de la iniciativa radica en su intención: sembrar en las nuevas generaciones el interés por el conocimiento y mostrar que la universidad es un espacio posible para todas y todos.

“De viaje por Potrópolis” no solo celebra a las infancias, sino que redefine su lugar dentro de la comunidad universitaria. Al reconocerlas como protagonistas, la UAEMéx reafirma su compromiso con la inclusión, la equidad y la construcción de ciudadanía desde edades tempranas.

En un país donde los desafíos sociales demandan respuestas innovadoras, este tipo de acciones adquieren un valor estratégico. La universidad no se limita a formar profesionistas, sino que se posiciona como un agente activo en la transformación social, capaz de inspirar, incluir y proyectar futuro.