En un país donde las desigualdades sociales suelen reproducirse de generación en generación, hay una población que históricamente ha permanecido en la sombra: las niñas, niños y adolescentes cuyos referentes de crianza —madres, padres o tutores— se encuentran en prisión. Este sector, marcado por el estigma, la exclusión y la falta de políticas públicas específicas, comienza a ocupar un lugar central en la discusión institucional gracias a una alianza estratégica entre la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) y el Poder Judicial del Estado de México.

El pasado 30 de abril de 2026, en el marco del Día del Niño, la rectora Martha Patricia Zarza Delgado y el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Héctor Macedo García, firmaron un convenio de colaboración que busca fortalecer la Cátedra de Investigación “Infancias con referentes de crianza en prisión. Infancia es destino”. Este esfuerzo académico y jurídico pretende no solo estudiar esta realidad, sino incidir de manera directa en su transformación.

Durante el acto, celebrado en el Salón de Plenos del Poder Judicial mexiquense, se presentaron dos obras clave para entender la dimensión del fenómeno: Maternidades y paternidades desde las prisiones del Estado de México. Una mirada multidisciplinar y Miradas multidisciplinares a la protección de derechos de niñas, niños y adolescentes con referentes de crianza en prisión. Ambos libros, coordinados por especialistas como Diana Elisa González Calderón y Christian Karel Salgado Vargas, ofrecen un análisis profundo desde distintas disciplinas.

Zarza Delgado subrayó que la cátedra representa un espacio intersectorial que articula investigación, acción social y generación de conocimiento aplicado. “No se trata solo de comprender una problemática compleja, sino de incidir en ella con responsabilidad social”, señaló. La rectora destacó además que este esfuerzo se alinea con la visión del gobierno estatal encabezado por Delfina Gómez Álvarez, enfocada en garantizar justicia y atención a sectores históricamente marginados.

La colaboración institucional también involucra a organismos como la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM), presidida por Víctor Leopoldo Delgado Pérez, lo que refuerza un enfoque integral basado en derechos humanos. Según Zarza, este tipo de alianzas reflejan un nuevo modelo de ciencia institucional que prioriza la escucha activa de la sociedad y la construcción colectiva de soluciones.

Por su parte, Macedo García enfatizó que la cátedra no es un ejercicio académico aislado, sino un conjunto de acciones concretas que derivarán en protocolos, materiales especializados y propuestas de políticas públicas. “Se trata de construir herramientas que permitan atender y escuchar verdaderamente a las niñas, niños y adolescentes, garantizando el acceso efectivo a la justicia”, afirmó.

La relevancia de esta iniciativa también fue reconocida por representantes del ámbito federal, como Lorena Villavicencio Ayala, del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, y Natalia Guadalupe Márquez Codina, quien subrayó la urgencia de generar políticas públicas que respondan a problemáticas estructurales que afectan a la infancia en México.

Uno de los puntos centrales del encuentro fue la coincidencia entre autoridades y especialistas en que las infancias vinculadas a contextos de prisión enfrentan múltiples formas de vulnerabilidad: desde la ruptura de vínculos afectivos hasta la discriminación social y la falta de acceso a servicios básicos. Estas condiciones, advirtieron, pueden perpetuar ciclos de exclusión si no se interviene de manera oportuna.

Los comentaristas de las obras presentadas coincidieron en que el reto es mayúsculo, pero también representa una oportunidad para replantear la forma en que las instituciones abordan la justicia social. Colocar a estas infancias en el centro del debate implica reconocerlas como sujetos de derechos y no como daños colaterales del sistema penitenciario.

El evento concluyó con un recorrido por la exposición fotográfica “Las horas negras”, de la artista Patricia Aridjis, cuyas imágenes retratan la vida cotidiana en contextos de encierro y sus repercusiones en las familias. La muestra sirvió como un recordatorio visual de la urgencia de atender una realidad que, aunque incómoda, no puede seguir siendo ignorada.