El gobierno del estado de Puebla llevó a cabo la rehabilitación del Arco de Loreto y la develación de una nueva escultura del general Ignacio Zaragoza, figura clave en la defensa del país durante la histórica Batalla del 5 de Mayo. La ceremonia reunió a autoridades federales y estatales, quienes coincidieron en destacar la importancia de preservar la memoria histórica como pilar de la identidad nacional.

El gobernador Alejandro Armenta Mier encabezó el evento y subrayó que esta obra forma parte de una estrategia integral para embellecer los accesos al estado, al tiempo que se rinde homenaje permanente a personajes que han dado gloria a Puebla. En su mensaje, el mandatario resaltó que el rescate de espacios públicos con valor histórico no solo dignifica el entorno urbano, sino que fortalece el sentido de pertenencia de la ciudadanía.

“Este proyecto no es únicamente una intervención arquitectónica; es una acción que conecta a las nuevas generaciones con su historia, con los valores de quienes defendieron nuestra soberanía”, expresó el titular del Ejecutivo estatal. Asimismo, destacó que su administración trabaja en sintonía con el gobierno federal, alineando esfuerzos bajo principios de humanismo y bioética social como ejes de transformación.

Por su parte, el delegado federal de los Programas para el Desarrollo en el estado, Rodrigo Abdala Dartigues, enfatizó que el sitio rehabilitado simboliza la fortaleza del pueblo mexicano frente a la adversidad. Recordó que durante la invasión francesa, México enfrentó a uno de los ejércitos más poderosos del mundo, y aun así logró imponerse gracias al coraje y la determinación de sus soldados.

“Se antepuso el corazón, el amor por la patria y la decisión de defender nuestro suelo”, afirmó Abdala, al tiempo que señaló que la memoria de aquella victoria sigue vigente como ejemplo de resistencia y unidad nacional. En ese sentido, también reconoció el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, destacando su papel en la defensa de la soberanía nacional en el contexto geopolítico actual.

Uno de los momentos más significativos de la ceremonia fue la participación del escultor Bernardo López Artasánchez, autor de la obra develada. El artista recordó que la victoria del 5 de mayo no puede entenderse sin el antecedente del combate del día anterior, la Batalla de Atlixco, la cual permitió consolidar la estrategia militar que llevaría al triunfo frente al ejército francés.

López Artasánchez hizo un llamado a replantear la narrativa histórica, señalando que el 5 de Mayo debe asumirse con orgullo como una victoria trascendental, más allá de considerarse únicamente una batalla. “Es momento de reivindicar nuestra historia desde una perspectiva de triunfo, de identidad y de orgullo nacional”, sostuvo.

El escultor también agradeció al gobierno estatal por impulsar el talento local y brindar oportunidades a artistas poblanos, lo que contribuye a preservar tradiciones y fortalecer la cultura regional. En este contexto, destacó que la escultura de Ignacio Zaragoza no solo representa un homenaje al pasado, sino también un legado para las futuras generaciones.

Como parte del acto protocolario, el gobernador recibió la maqueta de la escultura, símbolo del compromiso institucional con la conservación del patrimonio histórico y artístico del estado. La obra, ahora instalada en el Arco de Loreto, se erige como un recordatorio permanente del valor, la estrategia y el espíritu de lucha que definieron uno de los episodios más importantes de la historia de México.