Ciudad de México
05/05/2026
El Instituto Nacional Electoral (INE) fue creado para garantizar elecciones imparciales. Cuando el poder político busca imponer consejeros, no se está fortaleciendo a la institución: la está subordinando y debilitando. Un árbitro que depende de quien compite pierde credibilidad y equidad en toda elección, afirmó el presidente del PRI en la Ciudad de México, Israel Betanzos.
Señaló que la autonomía del INE no es un capricho, es un diseño institucional para evitar abusos del poder. Imponer perfiles que respondan a intereses del oficialismo significa debilitar ese equilibrio y convertir un órgano técnico en uno político. Esto no solo afecta elecciones, afecta la confianza en todo el sistema democrático.
No se trata de percepciones, es una realidad: un consejero impuesto tendrá presión por responder a quien lo impulsó, no a la ciudadanía.
La imparcialidad del árbitro es lo que garantiza que todas las fuerzas compitan en igualdad de condiciones. Si el árbitro está alineado con una fuerza política, se distorsiona la competencia y se vulnera a la democracia, desde la fiscalización hasta la organización de la elección pueden verse comprometidas.
La democracia, subrayó Israel Betanzos, no solo se sostiene en reglas, sino en confianza; cuando la ciudadanía percibe que el árbitro está controlado, el voto pierde valor simbólico y real.
Defender la independencia del INE es defender que cada voto cuente y que el resultado sea creíble para todos, puntualizó el dirigente del PRI capitalino.

