La emoción se apoderó del corazón de miles de fanáticos este miércoles en el Centro Histórico de la Ciudad de México, cuando los integrantes de la agrupación surcoreana BTS aparecieron en uno de los balcones laterales de Palacio Nacional junto a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. El breve encuentro bastó para convertirlo en un momento inolvidable para cerca de 50 mil personas que desde tempranas horas comenzaron a congregarse en las inmediaciones del recinto histórico.

Desde las 10 de la mañana, decenas de miles de seguidores del fenómeno global del K-pop ocuparon calles y accesos cercanos al Zócalo capitalino con la esperanza de ver aunque fuera por unos segundos a sus ídolos. Entre pancartas moradas, canciones coreadas y lágrimas de emoción, la expectativa crecía minuto a minuto bajo un ambiente de fiesta y nerviosismo colectivo.

La sorpresa finalmente llegó cuando la presidenta Sheinbaum y los integrantes de BTS salieron al balcón ubicado en el costado derecho de Palacio Nacional para saludar a la multitud. El grito de las asistentes fue inmediato y ensordecedor. Muchas levantaron teléfonos celulares para capturar el momento histórico, mientras otras simplemente lloraban sin poder creer lo que estaban viendo.

El primero en dirigirse al público fue Kim Nam-joon, conocido mundialmente como RM, líder de la agrupación. Con una mezcla de español e inglés, el cantante provocó una ola de emoción entre los asistentes.

“Hola México. We are BTS. Muchas gracias por venir a vernos. No podemos esperar al concierto de mañana. Te amo, te quiero, muchas gracias”, expresó sonriente mientras saludaba con entusiasmo desde el balcón presidencial.

La reacción fue inmediata. Los gritos se multiplicaron y cientos de fanáticas comenzaron a llorar al escuchar a RM intentar comunicarse en español.

Después tomó el micrófono Kim Tae-hyung, mejor conocido como V, quien también hizo un esfuerzo por hablar en español ante el público mexicano.

“No hablo español muy bien, voy a intentarlo. Extrañamos muchísimo a México, la energía aquí es increíble. Muchas gracias por venir a vernos tanto. Nos vemos la próxima vez. Adiós”, dijo el artista coreano, generando una nueva explosión de gritos y aplausos.

El ambiente alcanzó uno de sus puntos más intensos cuando la presidenta Claudia Sheinbaum intervino para lanzar un mensaje que hizo vibrar a toda la plaza: “Ya les dije que tienen que regresar el próximo año”.

La frase fue recibida con un estruendo colectivo. Las asistentes comenzaron a corear espontáneamente: “¡BTS, hermano, ya eres mexicano!”, mientras agitaban banderas, fotografías y lightsticks morados.

Para muchos de los presentes, el momento tuvo un carácter casi irreal. Varias jóvenes, con lágrimas en los ojos, repetían frases como “no puedo creer que realmente sean ellos”, mientras se abrazaban y trataban de asimilar lo que acababan de presenciar.

Aunque la aparición duró apenas unos minutos, el recuerdo permanecerá durante mucho tiempo entre quienes acudieron al Zócalo para ser parte de una escena histórica para el fandom mexicano. Tras despedirse del público con sonrisas y reverencias, los integrantes de BTS abandonaron Palacio Nacional mientras los gritos continuaban resonando entre las calles del Centro Histórico.