El coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en el Congreso mexiquense, Elías Rescala, presentó un punto de acuerdo para solicitar la revisión y ajuste en la distribución del agua proveniente del Sistema Cutzamala, al considerar que actualmente existe una asignación desigual que perjudica a millones de familias del Estado de México.
Durante su intervención, el legislador priista sostuvo que la entidad mexiquense aporta la mayor parte del recurso hídrico que alimenta al sistema, pero recibe una proporción menor en comparación con la Ciudad de México. Explicó que cerca del 75 por ciento del agua del Sistema Cutzamala se capta y almacena en territorio mexiquense; sin embargo, la distribución favorece a la capital del país con el 60 por ciento del suministro, mientras que únicamente el 40 por ciento se destina al Estado de México.
Elías Rescala señaló que esta situación resulta inequitativa, especialmente si se toma en cuenta el crecimiento demográfico y las necesidades de la población. De acuerdo con el diputado, la Ciudad de México cuenta con aproximadamente 9.2 millones de habitantes, mientras que el Estado de México supera los 18 millones de personas, lo que representa prácticamente el doble de población y, por ende, una mayor demanda de agua potable.
“El acceso al agua debe analizarse desde una perspectiva de justicia social y equidad”, expresó el coordinador parlamentario, al insistir en la necesidad de replantear los acuerdos vigentes sobre el reparto del líquido. Rescala enfatizó que la propuesta del PRI no busca perjudicar a los habitantes de la capital del país, sino garantizar que las familias mexiquenses tengan acceso suficiente y digno a un recurso considerado un derecho humano fundamental.
“No pedimos tratos desiguales, exigimos equidad; no pedimos preferencia, exigimos un trato justo”, afirmó el legislador, quien aseguró que la revisión de los convenios relacionados con el Sistema Cutzamala es indispensable ante la crisis hídrica que enfrenta el centro del país.
El diputado también advirtió que la actual distribución del agua ha provocado consecuencias directas en miles de hogares mexiquenses. Entre las afectaciones mencionó los largos periodos sin suministro en diversas comunidades, el incremento en los gastos familiares debido a la contratación de pipas particulares y los problemas que enfrentan sectores estratégicos como el campo, las escuelas, hospitales y pequeños negocios.
Rescala calificó esta situación como “profundamente injusta”, al considerar que muchas familias del Estado de México padecen escasez constante pese a que gran parte del agua proviene de su propio territorio. En ese sentido, exhortó al Gobierno estatal a realizar una solicitud formal para revisar los volúmenes de agua entregados a la Ciudad de México y establecer nuevos criterios de distribución.
La propuesta presentada por la bancada priista plantea que el reparto del agua se ajuste con base en factores poblacionales, territoriales y de justicia social. Según el legislador, estos criterios permitirían establecer un esquema más equilibrado y acorde con las necesidades reales de la población mexiquense.
Asimismo, el punto de acuerdo contempla la creación de reglas claras, medibles y verificables para el reparto del recurso hídrico, con el objetivo de evitar discrecionalidad y garantizar un abasto continuo en periodos de escasez. La intención, explicó Rescala, es prevenir que las familias vuelvan a enfrentar cortes prolongados o situaciones críticas derivadas de la falta de agua.
El coordinador parlamentario insistió en que la discusión sobre el Sistema Cutzamala debe darse con responsabilidad y visión de largo plazo, especialmente en un contexto donde la sequía y el cambio climático han incrementado la presión sobre las fuentes de abastecimiento.
“No podemos aceptar que la prioridad siga siendo la Ciudad de México mientras nuestras familias resisten y padecen escasez en tiempos de crisis hídrica”, declaró.
La propuesta del PRI abre nuevamente el debate sobre la administración y distribución del agua en la zona metropolitana del Valle de México, una de las regiones con mayor estrés hídrico del país. Especialistas han advertido en distintas ocasiones que el crecimiento urbano, la sobreexplotación de acuíferos y las pérdidas en infraestructura han complicado el acceso al agua para millones de personas.

