La cultura de la prevención volvió a colocarse en el centro de la agenda pública durante el Simulacro Nacional 2026, en el que el Congreso del Estado de México movilizó a más de mil 500 personas en un ejercicio de evacuación y respuesta ante emergencias. La jornada concluyó con saldo blanco y dejó como principal mensaje la necesidad de fortalecer la preparación institucional frente a fenómenos naturales de gran impacto.
A las 11:00 horas, en sincronía con la convocatoria nacional encabezada por el Gobierno de México, comenzaron a sonar las alertas sísmicas en distintos puntos del territorio mexiquense. En el Poder Legislativo estatal se activaron protocolos de seguridad en 17 inmuebles ubicados en Toluca, Chalco y Naucalpan, donde participaron mil 517 personas servidoras públicas y 41 menores pertenecientes al jardín de niños de la institución.
El simulacro se desarrolló bajo la hipótesis de un sismo de magnitud 8.2 con epicentro localizado a 55 kilómetros al noroeste de Acapulco, entre Petatlán y Coyuca de Benítez, en el estado de Guerrero. El ejercicio formó parte de una estrategia nacional para medir tiempos de respuesta y coordinación entre autoridades, cuerpos de emergencia y ciudadanía.
El presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXII Legislatura mexiquense, José Francisco Vázquez Rodríguez, informó que 14 edificios realizaron evacuación total, mientras que otros tres inmuebles aplicaron una modalidad mixta que incluyó repliegue inicial y salida posterior. Este esquema permitió evaluar distintos escenarios de riesgo y verificar la capacidad operativa de las brigadas internas.
Uno de los aspectos que más destacaron las autoridades legislativas fue el tiempo de respuesta alcanzado durante el ejercicio: un minuto con 15 segundos. La cifra fue considerada positiva debido al número de personas involucradas y a las características de los inmuebles donde se desarrolló el simulacro.
Además de la evacuación, el Congreso mexiquense desplegó un importante dispositivo preventivo conformado por 310 brigadistas, quienes coordinaron las rutas de salida, supervisaron los puntos de reunión y apoyaron las tareas de revisión posteriores. También se utilizaron 15 sistemas de alerta temprana para sismos, complementados con notificaciones enviadas a teléfonos celulares.
La experiencia adquirida apenas unos días antes, cuando una alerta sísmica inesperada se activó el lunes, sirvió como antecedente útil para medir la reacción espontánea del personal. De acuerdo con autoridades legislativas, ese episodio permitió identificar áreas de mejora y reforzar la importancia de mantener protocolos actualizados y conocidos por toda la comunidad laboral.
En materia de equipamiento, el Congreso del Estado de México informó que cuenta con 64 extintores, 59 botiquines móviles, 20 equipos de bomberos, cinco equipos de respiración autónoma y herramientas especializadas para trabajo en alturas. La disponibilidad de estos recursos forma parte de la estrategia integral de protección civil implementada en las instalaciones legislativas.
Durante el simulacro también se puso a prueba la coordinación entre distintas instancias federales y estatales. Participaron la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Coordinación Nacional de Protección Civil y autoridades locales encargadas de supervisar la seguridad de los inmuebles.
Aunque el ejercicio se desarrolló en un ambiente controlado, el objetivo principal fue reforzar la conciencia sobre los riesgos sísmicos que enfrenta el país. México se encuentra en una de las regiones con mayor actividad tectónica del continente, por lo que especialistas en protección civil consideran indispensable mantener una preparación constante tanto en oficinas gubernamentales como en hogares, escuelas y espacios públicos.
El diputado Francisco Vázquez subrayó que estos ejercicios no solo sirven para practicar evacuaciones, sino también para construir una cultura de autoprotección entre la población. Señaló que identificar puntos seguros, conocer rutas de salida y actuar con rapidez puede marcar la diferencia en una emergencia real.
“Este tipo de ejercicios nos ayudan a generar conciencia, saber dónde reunirnos y qué hacer en caso de emergencia”, expresó el legislador al concluir la actividad.

