Francisco Garfias
Palacio Nacional ya tiene a sus villanos favoritos. Desde hace días, en la mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum habla de “las plumas del viejo régimen”.
Son periodistas e intelectuales que hacen críticas a un gobierno que se muestra cada vez más intolerante, pero que presume “absoluta libertad de expresión”. En esa “lista negra” figuran Raymundo Riva Palacio, columnista; los escritores, historiadores y analistas políticos Héctor Aguilar Camín, Enrique Krauze y Jorge Castañeda, excanciller.
Ayer preguntó: “¿Quiénes son los que ahora escriben de manera muy mentirosa, por cierto, de que hay narcogobierno y narcopartido?”.
Ella misma respondió: “Las plumas del viejo régimen, así de sencillo, Riva Palacio, director de Notimex de Salinas de Gortari. Los intelectuales que fueron cooptados por Salinas de Gortari cuando llegó al gobierno y que después vivieron al amparo del poder público.
“Esos que hablaban maravillas de García Luna”, ironizó.
Llegó al extremo de aseverar que “no ha habido ningún vínculo de la 4T con ningún grupo criminal”.
¿Ni Rocha Moya? ¿Ni Enrique Inzunza? ¿Ni el alcalde de Tequila? ¿Ni con La Barredora? Son preguntas.
- Mexico tiene un problema estructural de infiltración del narco en todos los niveles de poder desde hace décadas.
Atribuirlo sólo a “plumas pagadas” o al pasado, como lo ha venido haciendo la Presidenta, es ignorar que la violencia y la corrupción persisten y que la 4T ha tenido sus propios escándalos. La libertad de expresión permite que periodistas y analistas critiquen sin ser automáticamente “del viejo régimen”.
Además de asegurar que no hay pactos con el narco, la mandataria sostiene que las altas cifras en las detenciones de criminales demuestran que su gobierno sí combate al narco.
En síntesis: es una descalificación típica del oficialismo que, en lugar de abordar las evidencias judiciales concretas (testimonios, expedientes en NY, congelamiento de cuentas), se responde con etiquetas de “viejo régimen”, “derecha”, “traidores”. El “viejo régimen” que critica Morena gobernó con pactos notorios con el narco durante décadas (PRI y PAN), pero eso no exime a Morena de tenerlos también.
Hasta dónde llega la infiltración actual, lo decidirán los hechos judiciales, no las conferencias mañaneras.
Por cierto, la organización Artículo 19 documentó 179 agresiones vinculadas a menciones o descalificaciones en la mañanera durante el sexenio de AMLO. Esas agresiones incluyen campañas de desprestigio, acoso digital, amenazas y, en casos graves, agresiones físicas o judiciales.
- La Presidenta dijo ayer que no hay riesgo para México, para su gobierno ni para Morena, a consecuencia de la entrega de dos altos funcionarios del gobierno de Rubén Rocha:
Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad, y Enrique Díaz, exsecretario de Finanzas.
“Digo que no hay riesgos porque, si hay pruebas, que la Fiscalía actúe. Nosotros no tenemos ningún vínculo con criminales, ni siquiera de cuello blanco”, señaló.
¿En serio?
- El megafracaso de la manifestación contra la gobernadora Maru Campos en Chihuahua es reflejo de la torpeza política de la nueva dirigencia nacional de Morena.
A quien haya tenido la idea de convocar a una megamanifestación con el confesado objetivo de tirar a la mandataria estatal deberían de inhabilitarlo.
Los morenistas anunciaban una “manifestación histórica”. Llegaron a hablar de cientos de miles. Asistieron 20 mil, según cifras oficiales, pero testigos presenciales hablan de mucho menos. Los pobladores de Chihuahua no son tontos. Los narcos les han hecho mucho daño. Viven violentados por ellos y quieren que los combatan como sea, con o sin la ayuda de agentes de la CIA.
Los discursos sobre la soberanía no los libera del acoso del crimen organizado, las extorsiones, los secuestros, los homicidios y el miedo con el que viven.
“Lo que vimos ayer fue una marcha que prometía ser histórica y terminó desconectada de la realidad”, ilustró el alcalde panista de la capital del estado, Marco Antonio Bonilla, en un video que circuló en redes sociales. La senadora del PAN, Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva en San Lázaro, lo resumió así :
“La marcha contra Maru Campos demostró que el pueblo respalda a su gobernadora porque los defiende del crimen organizado”.
En la trinchera de enfrente, Ariadna Montiel, presidenta de Morena, reveló ayer que se presentaron denuncias por la forma como los recibieron en el aeropuerto.
Los delitos que imputan al gobierno panista son electorales. Van ante la Contraloría y la Fiscalía Anticorrupción por uso indebido de edificios públicos para colocar propaganda del PAN.
Antes de cerrar la columna les diré, sin temor a equivocarme, que la presencia de Andy López Beltrán no ayudó. Dista mucho del carisma de su papá.
Publicado en excelsior

