+ El Congreso de la Ciudad de México aprobó, por separado, dos dictámenes en ese sentido, los cuales serán enviados al Congreso de la Unión

Ciudad de México

19/05/2026

Por unanimidad, el Congreso de la Ciudad de México dio su aval -por separado- a dos dictámenes de reformas a la Ley de Planeación y Transición Energética y la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, que serán enviados al Congreso de la Unión para que sigan su trámite legislativo.

Este martes, las y los diputados aprobaron una reforma a la Ley de Planeación y Transición energética, a fin de implementar certificados de origen para hidrógeno verde que permitan a los productores demostrar su sostenibilidad y establecer estrategias de planes de financiamiento a tasas preferenciales para proyectos de investigación en tecnologías para producir, almacenar y utilizar hidrógeno verde.

El dictamen -que se deriva de la iniciativa presentada por el Manuel Talayero Pariente, del PVEM- obtuvo 52 votos a favor ninguno en conta y cero abstenciones, y será enviado al Senado de la República.

Al fundamentar el documento, la diputada Elvia Estrada Barba afirmó que la transición energética es una prioridad para el bienestar de la población. “El hidrógeno renovable emerge como una alternativa clave a la que debemos prestar atención no sólo de cara al futuro, sino también para impulsar un mejor presente”.

La Presidenta de la Comisión de Preservación del Medio Ambiente, Cambio Climático y Protección Ecológica señaló que México cuenta con gran potencial para convertirse en líder en la producción de hidrógeno verde.

Ello gracias a su abundancia de recursos renovables, como las energías solar, eólica, geotérmica e hidroeléctrica. Además, por su ubicación geográfica estratégica, infraestructura energética existente y sector industrial diversificado.

Al razonar su voto, el legislador Manuel Talayero resaltó que el hidrógeno verde es fundamental para enfrentar el cambio climático y para el futuro ambiental del país. “El hidrógeno verde representa mucho más que una alternativa tecnológica. Representa una oportunidad real para avanzar hacia una transición energética limpia, sostenible y responsable”, recalcó.

El hidrógeno verde o renovable es un combustible limpio que permite almacenar y emplear energía procedente de fuentes renovables, sin generar emisiones contaminantes, ya que su combustión produce vapor de agua.

Por otra parte, las y los diputados también aprobaron -con 49 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones- el dictamen de reformas a la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, para definir el concepto de Bosque de Agua; establecer acciones concretas para su conservación, y definir un capítulo específico al respecto.

El dictamen de dicha iniciativa -que fue presentada por el diputado Royfid Torres González y las diputadas Luisa Fernanda Ledesma Alpízar y Patricia Urriza Arellano, los tres del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano (MC)- será remitido al Congreso de la Unión.

En representación de la Comisión de Preservación del Medio Ambiente, Ledesma Alpízar expuso que el Bosque de Agua es una zona boscosa de aproximadamente 235 mil hectáreas -que se extiende desde El Tepozteco, la Sierra del Chichinautzin, las Lagunas de Zempoala hasta el Ajusco, el Desierto de los Leones y la Sierra de las Cruces-, y que alberga alrededor del dos por ciento de la biodiversidad mundial. Informó que este Bosque de Agua tiene la trascendental función de proveer de recursos hídricos a través de la infiltración de agua a los acuíferos que abastecen de agua a la Ciudad de México, Morelos y el Estado de México, por lo que abastece a cerca de 23 millones de personas en la Zona Metropolitana del Valle de México.

Sin embargo, indicó que pese a su importancia para la región no existe una legislación que considere su existencia y establezca un marco jurídico sólido en cuanto a la protección del Bosque de Agua. “El problema es que este bosque se está destruyendo.

Cada año pierde cerca de dos mil 400 hectáreas; casi el dos por ciento de su superficie. En los últimos 40 años ha perdido entre el 30 y el 40 por ciento de sus zonas naturales”, señaló.

Por su parte, el diputado Torres González razonó que a pesar de la relevancia hidrológica de los Bosques de Agua y las amenazas a que se encuentran expuestos, no son reconocidos por un marco jurídico y, en consecuencia, no se cuenta con elementos legales para su protección, preservación y restauración. “Sin bosques no hay agua y sin agua no hay futuro posible”, dijo.

serieys@hotmail.com