La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, confirmó que el gobierno federal no aprobará el proyecto turístico “Perfect Day” promovido por Royal Caribbean Group en Mahahual, Quintana Roo, debido a los impactos ambientales que podría generar sobre arrecifes coralinos y ecosistemas marinos del Caribe mexicano.
Durante la presentación del Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos, la funcionaria federal informó que la dependencia ya tomó la decisión de negar el aval ambiental al complejo turístico, el cual contemplaba la construcción de infraestructura recreativa para cruceristas, incluyendo piscinas, toboganes y áreas de entretenimiento en una de las zonas ecológicas más sensibles del litoral quintanarroense.
Alicia Bárcena explicó que el principal motivo del rechazo radica en las afectaciones potenciales a ecosistemas arrecifales y costeros considerados estratégicos para el equilibrio ambiental, la biodiversidad y la actividad turística sustentable de la región. La secretaria señaló que, aunque la empresa podría explorar alternativas en otras ubicaciones, el gobierno federal no permitirá obras que comprometan el entorno natural de Mahahual.
La postura oficial surge después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informara previamente que el proyecto permanecía bajo revisión técnica y ambiental para determinar si existían condiciones para su autorización o si debía descartarse definitivamente.
Desde el pasado 12 de mayo, la Semarnat había adelantado que mantenía observaciones relacionadas con la infraestructura proyectada, las medidas de mitigación propuestas y los posibles impactos sobre arrecifes, flora marina y ecosistemas costeros. La dependencia reiteró que cualquier resolución se basaría en criterios científicos, jurídicos y técnicos, priorizando la protección ambiental y el interés público.
La controversia detonó una creciente movilización de organizaciones ambientalistas, habitantes de Mahahual y colectivos ciudadanos que denunciaron que el megaproyecto representaba un nuevo proceso de privatización de espacios naturales en el Caribe mexicano. Entre las voces más activas se encuentra Greenpeace México, organización que advirtió sobre posibles daños irreversibles en arrecifes coralinos y ecosistemas marinos.
Activistas sostienen que el modelo turístico planteado privilegia intereses corporativos sobre la conservación ambiental y la participación de las comunidades locales. Como parte de las protestas, colectivos ambientalistas convocaron a una movilización frente a las oficinas de Semarnat el próximo 21 de mayo bajo la consigna “¡Nos vemos en la Semarnat para defender Mahahual!”, con el objetivo de exigir la cancelación definitiva del proyecto.
El conflicto también escaló al ámbito judicial luego de que, el pasado 30 de abril, un tribunal federal en Quintana Roo desechara un amparo promovido por ciudadanos de Mahahual contra modificaciones al Programa de Desarrollo Urbano municipal. Organizaciones civiles señalaron que dicha resolución favorecía indirectamente las condiciones para el avance del complejo turístico impulsado por Royal Caribbean.
Además, activistas y habitantes de la zona cuestionaron la falta de consulta pública y señalaron posibles irregularidades en el proceso de autorización ambiental, al considerar que la comunidad local quedó marginada de las decisiones relacionadas con el futuro ecológico y turístico de Mahahual.
Por su parte, Royal Caribbean había sostenido públicamente que el proyecto continuaba en evaluación por parte de las autoridades federales y aseguró haber entregado desde el año pasado la Manifestación de Impacto Ambiental correspondiente. La empresa defendió que el procedimiento seguía sujeto a revisión técnica oficial por parte del gobierno mexicano.

