Una nueva denuncia sobre presuntas condiciones de riesgo y falta de protocolos de atención en el Sistema de Transporte Colectivo Metro encendió nuevamente las alarmas sobre las obras que actualmente se realizan en la Línea 2, luego de que el periodista Alejandro Lelo de Larrea reportara que una mujer cayó en la estación Viaducto y que elementos policiacos presuntamente se negaban a solicitar una ambulancia para brindarle atención médica inmediata.

A través de un mensaje difundido en su cuenta de X, el comunicador responsabilizó directamente tanto al Metro de la Ciudad de México como a la empresa encargada de las obras por el accidente ocurrido en una de las estaciones más transitadas de la línea que conecta Tasqueña con Cuatro Caminos. “Por las obras en la Línea 2 del Metro, estación Viaducto cae una señora y los policías no quieren llamar a una ambulancia. El Metro y empresa de obra son responsables. No está el director de la estación”, denunció.

La acusación ocurre en medio de crecientes cuestionamientos por las condiciones en que se ejecutan trabajos de mantenimiento y rehabilitación dentro de distintas estaciones del Metro capitalino, donde usuarios han denunciado falta de señalización, zonas inseguras para peatones, materiales de construcción expuestos y reducción de espacios de movilidad sin medidas suficientes de protección civil.

En el caso específico de la Línea 2, pasajeros han reportado en semanas recientes afectaciones derivadas de obras y adecuaciones operativas que, aseguran, se realizan sin garantizar plenamente la seguridad de los usuarios. La denuncia sobre la caída de una mujer en estación Viaducto reavivó las críticas contra la administración del Metro y las empresas contratistas, particularmente por la presunta ausencia de personal directivo y protocolos inmediatos de emergencia.

Los señalamientos también vuelven a colocar bajo escrutinio al Sistema de Transporte Colectivo, luego de una serie de incidentes registrados en diversas líneas durante los últimos años. Entre ellos destacan cortocircuitos, fallas eléctricas, separación de vagones, humo en estaciones, choques de trenes, caída de objetos metálicos, escaleras fuera de servicio y problemas estructurales que han derivado en lesiones a usuarios y suspensión del servicio.

Uno de los episodios más graves ocurrió con el colapso de un tramo elevado de la Línea 12 entre las estaciones Olivos y Tezonco en mayo de 2021, tragedia que dejó decenas de muertos y heridos y que evidenció severas fallas estructurales y de supervisión. Desde entonces, organizaciones civiles, especialistas y usuarios han insistido en que cualquier obra o intervención dentro del Metro debe ejecutarse bajo estrictos criterios de seguridad y protección a pasajeros.

Hasta el momento, el Sistema de Transporte Colectivo Metro no había emitido una postura oficial detallada sobre el incidente denunciado en la estación Viaducto ni sobre el estado de salud de la mujer afectada. Tampoco se informó si se inició algún protocolo interno para determinar responsabilidades por las condiciones en las que se realizaban las obras.

La denuncia ha provocado indignación en redes sociales, donde usuarios acusaron que el deterioro operativo del Metro y la falta de supervisión en trabajos de mantenimiento continúan poniendo en riesgo diario a millones de personas que utilizan este sistema de transporte en la Ciudad de México.