El PAN en la Ciudad de México lanzó una nueva ofensiva contra Morena y el Gobierno capitalino al acusarlos de utilizar al ajolote —especie emblemática y en peligro de extinción— como herramienta propagandística y de espectáculo político, reviviendo además una denuncia presentada desde 2022 contra seis alcaldes morenistas, incluida la hoy jefa de Gobierno, Clara Brugada, por presuntamente alterar el hábitat natural de estos animales durante un evento realizado en Xochimilco.
La dirigente del PAN CDMX, Luisa Gutiérrez Ureña, recordó que en febrero de 2022 alcaldes y alcaldesas de Morena organizaron el denominado “Ajolotón”, evento que supuestamente tenía como objetivo promover la preservación de la especie; sin embargo, aseguró que en realidad se convirtió en un acto de promoción política donde los ejemplares fueron manipulados indebidamente para fotografías y posteriormente arrojados a aguas contaminadas del Parque Ecológico de Xochimilco.
“Eran seis sonrientes alcaldes de Morena cargando ajolotes para tomarse fotografías. Sacaron a los animales de espacios de conservación, los colocaron sobre el pasto, los manipularon y después los aventaron al agua en una de las zonas más contaminadas de la Ciudad”, denunció la dirigente panista, quien además acusó omisión de las autoridades ambientales capitalinas tras la denuncia presentada por Acción Nacional ante la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) por presuntas violaciones al artículo 25 de la Ley de Protección a los Animales.
De acuerdo con el PAN capitalino, pese a la gravedad de los señalamientos, la denuncia nunca tuvo resolución oficial, situación que ahora vuelve al debate público en medio de las nuevas campañas institucionales y discursos oficiales alrededor del ajolote como símbolo cultural de la Ciudad de México. Los panistas sostienen que Morena convirtió a la especie en un recurso mediático mientras, afirman, el deterioro ambiental de Xochimilco continúa avanzando sin soluciones reales.
Por su parte, el diputado federal y vocero del Grupo Parlamentario del PAN, Federico Döring Casar, acusó directamente a Morena de utilizar causas ambientales y tradiciones culturales únicamente con fines políticos y electorales. “Ven al ajolote como un elemento propagandístico y no como una especie en peligro de extinción. Lo utilizaron como parte de un show político violando la ley y ahora intentan nuevamente convertirlo en cortina de humo frente a los problemas reales de la Ciudad”, señaló.
Döring también vinculó el tema con la organización del Mundial de Futbol y la estrategia de imagen impulsada desde el Gobierno capitalino, asegurando que la administración morenista busca distraer a la opinión pública de problemas como inseguridad, movilidad, servicios urbanos y presuntos vínculos de la llamada “narcopolítica”. En el mismo sentido, el secretario general del PAN CDMX, Héctor Barrera, afirmó que la “ajolotización” de la capital responde a una estrategia de distracción ante la incapacidad gubernamental para resolver los principales conflictos que enfrenta la Ciudad de México.
El ajolote mexicano, considerado una de las especies más representativas y vulnerables del país, ha sido durante años símbolo de campañas ambientales, culturales y turísticas. No obstante, especialistas han advertido reiteradamente sobre el grave deterioro de su ecosistema natural en Xochimilco, donde la contaminación, la urbanización y la pérdida de canales han reducido drásticamente su población. En ese contexto, la reactivación de esta denuncia vuelve a colocar bajo cuestionamiento el uso político de símbolos ambientales mientras persisten reclamos por una estrategia real y efectiva de conservación.

