La LXII Legislatura del Estado de México aprobó una reforma constitucional que incorpora la intervención o injerencia extranjera como una nueva causal para declarar la nulidad de elecciones en el país, una medida impulsada por Morena y respaldada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, pero que encontró fuertes cuestionamientos por parte de los partidos de oposición.
La aprobación se realizó durante el Sexto Periodo Extraordinario de Sesiones del Congreso mexiquense, presidido por la diputada Martha Azucena Camacho Reynoso, donde las y los legisladores avalaron la minuta con proyecto de decreto enviada por la Cámara de Senadores del Congreso de la Unión en su calidad de integrante del Constituyente Permanente.
La reforma establece que una elección podrá ser anulada cuando se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera que hayan influido en los resultados electorales. Con ello, esta nueva causal se suma a las ya contempladas en el artículo 41 de la Constitución mexicana, entre ellas el rebase de gastos de campaña, la contratación o adquisición indebida de cobertura informativa en radio y televisión, así como el uso de recursos públicos o de procedencia ilícita.
Durante la sesión, la diputada Sara Alicia Ramírez de la O, del Partido del Trabajo, dio lectura al dictamen correspondiente y destacó que la modificación busca fortalecer la protección de los procesos democráticos nacionales frente a influencias externas que puedan alterar la voluntad popular expresada en las urnas.
Asimismo, el régimen transitorio de la reforma establece que tanto el Congreso de la Unión como los congresos estatales deberán armonizar sus respectivos marcos jurídicos para adecuarlos a esta disposición antes del próximo 5 de junio, lo que implica una serie de ajustes legislativos en materia electoral a nivel federal y local.
Morena defiende la soberanía electoral
La iniciativa, presentada originalmente por el diputado federal Ricardo Monreal Ávila y respaldada públicamente por la titular del Ejecutivo federal, fue defendida en tribuna por legisladores de Morena, quienes argumentaron que la soberanía nacional también debe protegerse en el ámbito electoral.
A nombre de la bancada morenista, el diputado Israel Espíndola López sostuvo que ninguna nación extranjera, grupo político internacional o interés económico ajeno al país debe influir en las decisiones democráticas de México.
“El pueblo mexicano debe decidir libremente su destino sin presiones externas. La soberanía también se defiende en las urnas”, expresó el legislador, quien además señaló que la reforma representa un reconocimiento histórico a quienes lucharon contra intervenciones extranjeras a lo largo de la historia nacional.
Morena insistió en que la modificación constitucional fortalece los mecanismos de protección de la democracia y evita que actores externos puedan intervenir directa o indirectamente en los procesos electorales mexicanos.
Oposición cuestiona prioridades y alcances
Sin embargo, la reforma generó críticas de las bancadas del PRI, PAN, Movimiento Ciudadano y PRD, cuyos representantes coincidieron en señalar que el problema más urgente para la democracia mexicana no es la injerencia extranjera, sino la creciente influencia del crimen organizado en los procesos electorales.
La diputada priista María Mercedes Colín Guadarrama afirmó que la propuesta responde más a intereses políticos que a una necesidad real del sistema electoral mexicano. Según su postura, la reforma podría convertirse en una herramienta para desconocer resultados adversos en futuras elecciones.
“La verdadera amenaza para la libertad del voto es la intervención del crimen organizado, un fenómeno que esta reforma ignora por completo”, sostuvo.
En el mismo sentido, la diputada panista Krishna Karina Romero Velázquez señaló que la modificación constitucional se construye sobre riesgos hipotéticos, mientras que existen problemas concretos y documentados relacionados con la presencia de grupos criminales en la vida pública y electoral del país.
Por su parte, la legisladora de Movimiento Ciudadano, Ruth Salinas Reyes, lamentó que nuevamente se haya descartado incorporar como causal de nulidad la intervención del crimen organizado, una propuesta que, recordó, ha sido impulsada en diversas ocasiones dentro del Congreso mexiquense sin obtener respaldo suficiente.
PRD alerta sobre posibles interpretaciones arbitrarias
Entre las críticas más severas destacó la posición del Partido de la Revolución Democrática. El coordinador parlamentario del PRD, Omar Ortega Álvarez, advirtió que la reforma carece de una definición precisa sobre qué debe entenderse por “intervención” o “injerencia extranjera”.
A juicio del legislador, esta falta de claridad podría generar interpretaciones discrecionales por parte de las autoridades electorales y abrir la puerta a controversias jurídicas posteriores a las elecciones.
“La ambigüedad de la reforma la convierte en un instrumento potencialmente peligroso para judicializar resultados electorales incómodos”, argumentó.
El debate evidenció las diferencias entre las fuerzas políticas respecto a las amenazas que enfrenta actualmente la democracia mexicana. Mientras Morena considera indispensable blindar al país frente a influencias externas, la oposición insiste en que la prioridad debería centrarse en combatir la intervención del crimen organizado y garantizar condiciones de plena libertad para el ejercicio del voto.

