La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) reafirmó su compromiso con la inclusión, la diversidad y la defensa de los derechos humanos al realizar la conferencia “Memoria, activismo y derechos: el orgullo LGBTTTIQA+ en México”, un espacio de reflexión que reunió a estudiantes, docentes y especialistas para analizar la historia, los avances y los desafíos que enfrenta la comunidad de la diversidad sexogenérica en el país.

El encuentro, organizado por la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados y realizado en la Facultad de Artes, contó con la participación de Juan Jacobo Hernández Chávez, reconocido activista y una de las figuras más representativas del movimiento de liberación homosexual en México, quien compartió una amplia perspectiva sobre la evolución de las luchas por el reconocimiento de los derechos de las personas LGBTTTIQA+.

Durante su intervención, Hernández Chávez destacó la importancia de preservar la memoria histórica como una herramienta fundamental para comprender los procesos sociales que han permitido la conquista de derechos y espacios de representación. En este sentido, dio a conocer que actualmente trabaja en la construcción de un Atlas Histórico de los Movimientos LGBTTTIQA+ en México, una iniciativa que busca recopilar testimonios, investigaciones, experiencias comunitarias y documentos históricos para ponerlos al alcance de la sociedad.

El activista explicó que este proyecto tiene como objetivo fortalecer el sentido de pertenencia dentro de la comunidad y generar una visión crítica sobre los procesos históricos que han marcado la diversidad sexual en el país. Asimismo, señaló que conocer el pasado permite evitar la repetición de errores y reconocer que las distintas expresiones de la sexualidad han formado parte de la experiencia humana desde tiempos remotos.

“Conocer la historia de la comunidad LGBTTTIQA+ permite generar sentido de pertenencia, construir una visión crítica y evitar la repetición de errores históricos”, expresó durante la conferencia.

Hernández Chávez recordó que el Movimiento de Liberación Homosexual en México no surgió de manera aislada, sino que se nutrió de diversos procesos sociales y culturales que transformaron el panorama político y social durante el siglo XX. Entre ellos mencionó el desarrollo de las ciencias sociales, el movimiento feminista, la contracultura hippie, las movilizaciones estudiantiles de 1968 y las luchas contra la discriminación racial, fenómenos que contribuyeron a fortalecer las demandas de igualdad y visibilidad.

De igual forma, abordó uno de los periodos más complejos para la comunidad: la crisis provocada por la expansión del VIH/SIDA en la década de 1980. Explicó que, aunque este contexto debilitó temporalmente al movimiento, también impulsó nuevas formas de organización social, activismo y acompañamiento comunitario que posteriormente derivaron en importantes avances en materia de derechos y reconocimiento público.

Entre estos logros destacó la adopción del acrónimo LGBT a partir de 1988 y la creciente presencia de integrantes de la comunidad en espacios académicos, políticos y de toma de decisiones, resultado de décadas de lucha colectiva y de la implementación de acciones afirmativas.

Por su parte, la secretaria de Igualdad Sustantiva y Cuidados de la UAEMéx, Norma Baca Tavira, enfatizó que la recuperación de la memoria histórica constituye un elemento indispensable para comprender las transformaciones sociales alcanzadas por los movimientos de diversidad sexual en México.

Durante su mensaje, subrayó que la igualdad sustantiva debe trascender el ámbito jurídico y convertirse en una realidad tangible dentro de la vida cotidiana de las instituciones educativas y de la sociedad en general. Señaló que el reconocimiento legal representa un paso importante, pero insuficiente si no se acompaña de condiciones que garanticen el respeto, la inclusión y la participación plena de todas las personas.

Baca Tavira destacó además la relevancia del trabajo colectivo realizado por activistas y organizaciones que, durante décadas, impulsaron cambios culturales y normativos fundamentales para la defensa de los derechos humanos. Reconoció que estas luchas permitieron generar nuevos lenguajes para nombrar experiencias históricamente invisibilizadas, promover reformas legales, acompañar procesos de salud y exigir justicia frente a actos de discriminación y violencia.

La funcionaria estuvo acompañada por la directora de la Facultad de Artes, Ana Lilia Cruz Pais, quien respaldó la importancia de abrir espacios de diálogo dentro de la universidad para fortalecer una cultura basada en el respeto a la diversidad y la construcción de comunidades más inclusivas.