A tan sólo diez días del inicio del Mundial 2026, una nueva falla en el sistema de transporte público de la capital volvió a poner bajo la lupa la capacidad operativa de la infraestructura que deberá movilizar a miles de aficionados nacionales y extranjeros. Este lunes, el Servicio de Transportes Eléctricos (STE) de la Ciudad de México confirmó una avería en un convoy del Tren Ligero, conocido recientemente como “El Ajolote”, que provocó la suspensión parcial del servicio en una de las rutas más importantes para el acceso al Estadio Azteca.
De acuerdo con el reporte oficial, el incidente ocurrió entre las estaciones Registro Federal y Textitlán, cuando se registró la rotura de un cable que afectó la circulación del tren. La falla obligó a detener las operaciones en el tramo afectado y generó complicaciones para cientos de usuarios que utilizaban el servicio durante las primeras horas de la mañana.
Las imágenes difundidas a través de redes sociales mostraron escenas que rápidamente generaron preocupación entre la ciudadanía. En los videos y fotografías se observa a pasajeros descendiendo de la unidad y caminando sobre las vías para abandonar la zona afectada. Asimismo, se aprecia que uno de los vagones quedó parcialmente fuera de alineación respecto a la vía, situación que incrementó la incertidumbre entre quienes presenciaron el incidente.
Hasta el momento, las autoridades han informado que no se registraron personas lesionadas ni víctimas derivadas de la falla. Sin embargo, el percance provocó importantes afectaciones en la movilidad de la zona sur de la capital.
Como medida emergente, el Servicio de Transportes Eléctricos implementó un esquema provisional de operación. El recorrido entre Xochimilco y el Estadio Azteca continúa funcionando mediante trenes, mientras que el trayecto hacia Tasqueña se realiza únicamente a través de unidades de trolebús. No obstante, usuarios reportaron largas filas, tiempos de espera prolongados y saturación en los puntos de transferencia habilitados para enfrentar la contingencia.
La situación adquiere una relevancia especial debido a la cercanía del Mundial 2026, evento para el cual el Estadio Azteca será uno de los principales escenarios. Las autoridades capitalinas han promovido intensamente el uso del transporte público como eje central de la estrategia de movilidad durante la justa deportiva.
La administración encabezada por Clara Brugada ha señalado en reiteradas ocasiones que no habrá espacios de estacionamiento para automóviles particulares en las inmediaciones del Estadio Azteca durante los eventos mundialistas. Bajo esta lógica, sistemas como el Tren Ligero, el Metro, el Metrobús y los trolebuses serán fundamentales para garantizar el traslado eficiente de asistentes.
Sin embargo, la falla registrada este lunes se suma a una serie de incidentes recientes que han generado cuestionamientos sobre la confiabilidad de la infraestructura. Apenas el pasado 19 de mayo, otro percance afectó la operación del Tren Ligero cuando un árbol cayó sobre las vías entre las estaciones Tepepan y La Noria, ambas ubicadas también en las cercanías del Estadio Azteca. En aquella ocasión, ramas de gran tamaño bloquearon el paso de los convoyes y provocaron retrasos en el servicio.
Especialistas en movilidad han advertido que, aunque los incidentes pueden responder a causas distintas, la acumulación de eventos operativos en un periodo tan cercano al inicio del torneo internacional representa un desafío para las autoridades encargadas de la logística y el transporte.
La línea del Tren Ligero fue objeto de una importante intervención gubernamental durante los últimos meses. Como parte de las obras de modernización impulsadas por el Gobierno de la Ciudad de México rumbo al Mundial 2026, el sistema fue renovado y relanzado bajo la identidad de “El Ajolote”, una estrategia simbólica que forma parte del proyecto denominado “ajolotización” promovido por la administración capitalina.
La reinauguración oficial ocurrió el pasado 11 de mayo, apenas unas semanas antes de la falla registrada este lunes. Por ello, el incidente ha despertado cuestionamientos sobre la efectividad de las obras realizadas y la capacidad del sistema para responder a la demanda extraordinaria que generará la Copa del Mundo.
Mientras continúan las labores para restablecer completamente el servicio, miles de usuarios enfrentan retrasos y complicaciones en sus traslados cotidianos. Al mismo tiempo, crece la expectativa sobre las medidas que adoptarán las autoridades para garantizar que la red de transporte funcione de manera segura y eficiente cuando la Ciudad de México se convierta nuevamente en el centro de atención del fútbol mundial.

