La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) llevó a cabo la Jornada Universitaria de Bienestar Menstrual, una iniciativa que reunió a especialistas, estudiantes y activistas para reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la gestión menstrual dentro de los espacios educativos.

La actividad se desarrolló en el marco del Día Internacional de la Higiene Menstrual, conmemorado cada 28 de mayo, y tuvo como propósito principal visibilizar las desigualdades que impactan la experiencia menstrual, promover el acceso a información y recursos adecuados, así como impulsar políticas universitarias orientadas a construir entornos más inclusivos, seguros y libres de estigmas.

Durante la inauguración de la jornada, la titular de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados de la UAEMéx, Norma Baca Tavira, destacó la importancia de comprender la menstruación como una experiencia atravesada por múltiples factores sociales, económicos y territoriales que influyen directamente en la calidad de vida de quienes la experimentan.

La funcionaria subrayó que abrir espacios de diálogo y reflexión permite reconocer las diversas realidades que viven las personas menstruantes y convertir esas necesidades en acciones institucionales concretas.

“La perspectiva territorial es fundamental. No es lo mismo menstruar en una zona urbana con acceso cercano a servicios, productos e información, que en una comunidad con menor infraestructura, trayectos prolongados, escasez de agua, baños insuficientes o inseguros, o redes de apoyo limitadas. Las condiciones cambian y, con ellas, también las formas de vivir el cuerpo, el dolor, el cuidado y la participación en la vida cotidiana”, expresó.

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la mesa de diálogo titulada “Licencias menstruales en la universidad: retos y oportunidades”, realizada en el Ágora de Cénide de Ciudad Universitaria. En este espacio se abordaron distintas perspectivas sobre la experiencia menstrual en el ámbito académico, desde los aspectos emocionales y sociales hasta las implicaciones económicas y normativas.

Durante el encuentro, Natali Ixchel Téllez Colín, integrante de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados, presentó una reflexión sobre las diversas formas en que las estudiantes viven y significan la menstruación dentro de los espacios universitarios, enfatizando la necesidad de reconocer estas experiencias desde una visión integral.

Por su parte, Cynthia Sánchez González, estudiante de la Facultad de Economía, analizó los costos asociados a la gestión menstrual y cómo el acceso a productos de higiene representa un gasto recurrente que puede convertirse en una carga económica significativa para muchas estudiantes. Su intervención puso sobre la mesa la discusión sobre la llamada “pobreza menstrual”, fenómeno que afecta a miles de mujeres y personas menstruantes en México y el mundo.

La voz estudiantil también tuvo un papel protagónico durante la jornada. Diana Cruz León, alumna de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, compartió las acciones e iniciativas impulsadas desde el estudiantado para posicionar el bienestar menstrual como un tema prioritario dentro de la agenda universitaria, destacando la importancia de la organización colectiva y la participación activa para promover cambios institucionales.

Asimismo, las estudiantes de la Facultad de Humanidades, Ximena Ceja Flores y Lizeth Gonzaga Álvarez, presentaron la propuesta denominada “Licencia Menstrual Universitaria”, una iniciativa que busca reconocer las necesidades específicas de quienes enfrentan síntomas incapacitantes durante su ciclo menstrual y generar mecanismos de apoyo que les permitan continuar con su formación académica sin enfrentar obstáculos adicionales.

La jornada también amplió la conversación hacia otras etapas de la salud menstrual mediante la conferencia virtual “Cambios menstruales en la perimenopausia”, impartida por Mariana Díaz Beltcheff, fundadora de la colectiva uruguaya Sísmicas. Durante su participación, la especialista explicó los cambios fisiológicos y emocionales que experimentan las personas menstruantes durante la transición hacia la menopausia, contribuyendo a ampliar el conocimiento sobre una etapa que frecuentemente permanece invisibilizada.

Como parte de las actividades de formación y sensibilización, en la Unidad Académica Profesional Tlalnepantla se desarrolló el taller “Aprendamos juntas”, impartido por la activista Diana Cruz León, integrante de la colectiva Marea Roja. En este espacio, las participantes aprendieron a elaborar toallas sanitarias de tela, una alternativa sustentable y accesible para la gestión menstrual que, además de contribuir al cuidado del medio ambiente, puede representar un ahorro económico para quienes las utilizan.

Las actividades realizadas reflejan una tendencia creciente en las instituciones educativas por incorporar la salud menstrual dentro de las políticas de bienestar, igualdad y derechos humanos. Expertas y activistas coinciden en que garantizar condiciones adecuadas para la gestión menstrual no solo implica facilitar el acceso a productos de higiene, sino también combatir los estigmas, promover información basada en evidencia y generar entornos que permitan la participación plena de las estudiantes en la vida académica.