La construcción de una sociedad más justa e incluyente requiere mucho más que discursos o acciones aisladas. Implica transformar los espacios físicos, digitales, educativos y sociales para garantizar que todas las personas puedan participar en igualdad de condiciones. Bajo esta premisa, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), a través de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados, llevó a cabo el Panel “Accesibilidad universal para avanzar en la inclusión”, un espacio de reflexión que reunió a especialistas, integrantes de la comunidad universitaria y representantes de organizaciones civiles.

El encuentro, realizado en el Gimnasio Universitario “Lic. Adolfo López Mateos”, puso sobre la mesa uno de los temas más relevantes para las instituciones educativas contemporáneas: la necesidad de garantizar una accesibilidad efectiva que permita el ejercicio pleno de derechos y una participación auténtica de todas las personas, especialmente de aquellas que históricamente han enfrentado barreras para su desarrollo.

Durante la inauguración del panel, la secretaria de Igualdad Sustantiva y Cuidados de la UAEMéx, Norma Baca Tavira, destacó que la accesibilidad universal no puede entenderse únicamente como la eliminación de obstáculos físicos, sino como un concepto integral que surge de la interacción entre las personas y su entorno.

La funcionaria universitaria explicó que reconocer la diversidad de la comunidad implica analizar de manera constante si los espacios, servicios, actividades e información que ofrece la institución permiten una participación efectiva y equitativa. Desde esta perspectiva, subrayó que la universidad tiene la responsabilidad de identificar aquellas condiciones que limitan el desarrollo de las personas y responder mediante apoyos adecuados, información accesible y prácticas institucionales sensibles a las distintas realidades que conforman la vida universitaria.

Asimismo, señaló que la amplia presencia regional de la UAEMéx demanda la implementación de un enfoque territorial que considere las condiciones específicas de acceso y permanencia de quienes integran la comunidad universitaria. Este planteamiento, dijo, resulta fundamental para garantizar que la accesibilidad no permanezca como una aspiración teórica, sino que se traduzca en acciones concretas y efectivas.

Baca Tavira enfatizó que la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados mantiene el compromiso de impulsar una cultura institucional donde la accesibilidad sea parte esencial del cuidado colectivo y del fortalecimiento de los derechos humanos, promoviendo condiciones que favorezcan la participación, la inclusión y el sentido de pertenencia.

El panel contó con la participación de las especialistas Angélica Lucía Damián Bernal, Juana Martínez Reséndiz y Yessica Carrillo Vargas, quienes, bajo la moderación de Alejandra Flores Guzmán, analizaron los desafíos que enfrentan las instituciones para avanzar de una inclusión meramente discursiva hacia una inclusión efectiva y transformadora.

Las panelistas coincidieron en que uno de los principales retos consiste en incorporar la accesibilidad como un eje transversal en todos los ámbitos de la vida institucional. Para ello, señalaron la importancia de eliminar barreras actitudinales y sociales que continúan reproduciendo prácticas excluyentes, así como de integrar criterios de accesibilidad desde la planeación y diseño de los espacios y servicios.

Además, destacaron que cualquier estrategia orientada a la inclusión debe sustentarse en una perspectiva de derechos humanos y justicia social, reconociendo que todas las personas tienen derecho a participar plenamente en la vida académica y comunitaria.

Durante sus intervenciones, las especialistas también abordaron las responsabilidades éticas, sociales y jurídicas que tienen las instituciones de educación superior en la construcción de entornos más equitativos. Entre los desafíos más urgentes identificaron la necesidad de erradicar visiones peyorativas sobre la discapacidad, combatir las distintas formas de violencia que afectan a poblaciones históricamente invisibilizadas y promover cambios estructurales que garanticen la igualdad de oportunidades.

Las reflexiones compartidas evidenciaron que la accesibilidad universal no debe considerarse una medida complementaria ni un beneficio dirigido exclusivamente a ciertos grupos, sino una condición indispensable para fortalecer la democracia, la convivencia y el respeto a la diversidad.

En este contexto, la coordinadora de la Especialidad en Accesibilidad Universal de la UAEMéx, Eska Elena Solano Meneses, afirmó que la accesibilidad constituye una exigencia derivada de los derechos humanos y de la justicia social. Por ello, sostuvo que debe asumirse como un compromiso colectivo orientado a la construcción de entornos capaces de reconocer, respetar y valorar la diversidad humana en todas sus expresiones.

El evento también contó con la participación de la directora de Inclusión, Monzeisela García Ramos, así como de estudiantes, docentes, personal administrativo y representantes de organizaciones civiles, quienes coincidieron en la importancia de mantener abiertos estos espacios de diálogo para impulsar cambios que trasciendan el ámbito académico y contribuyan a la construcción de una sociedad más incluyente.