Alrededor del mediodía llegaron a la caseta Tlalpan los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, quienes se colocaron en fila en uno de los accesos por donde libremente pasan automóviles hacia el estado de Morelos.

Junto con normalistas entregan volantes a los conductores, en los que denuncian que a casi 12 años de la desaparición, “no hay claridad” sobre el paradero de los jóvenes.

“Las propias autoridades reconocen que la desaparición de nuestros hijos es ‘un crimen de Estado’, pero aún así no quieren avanzar en las investigaciones”, exponen. 

Señalan que mientras las indagatorias “se encuentran estancadas”, el Ejército “no se ha tocado”, tampoco se tiene avance de los dispositivos telefónicos de los estudiantes y “no camina la extradición de Tomás Zerón, artífice de la mentira histórica; y Ulises Bernabé, quien fue el juez de barandilla de Iguala en 2014”.

Paso libre en la caseta de Tlalpan

Previamente, estudiantes normalistas arribaron alrededor de las 11 de la mañana a la caseta de Tlalpan, en donde bloquean la mayoría de los accesos y salidas de la Ciudad de México. 

Los jóvenes con el rostro cubierto sólo han habilitado dos salidas y entradas, en las que han levantado las plumas para dar el paso libre a los automovilistas.

A la distancia se han desplegado elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, algunos de los cuales portan escudos y extintores; igualmente se encuentran policías de tránsito, así como personal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

También, permanece en las inmediaciones el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Arturo Medina.

Los accesos y salidas fueron bloqueados por los jóvenes con bolardos de plástico. 

Se espera el arribo de los padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en 2014, quienes anunciaron que hoy llevarían a cabo esta protesta para exigir que se siga investigando lo sucedido la noche del 26 y 27 de septiembre en Iguala y dar con el paradero de sus hijos.

Funete: La Jornada