Ciudad de México, 12 de junio de 2026.- En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el secretario general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), Pedro Haces Barba, afirmó que la mejor estrategia para erradicar este problema es fortalecer el empleo formal, mejorar los ingresos familiares y ampliar las oportunidades educativas.

Al destacar la participación de representantes de CATEM en la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que se realiza en Ginebra, Suiza, el dirigente sindical señaló que el combate al trabajo infantil debe asumirse como una responsabilidad compartida entre gobiernos, empresas, sindicatos y sociedad.

“No hay trabajo digno cuando un niño ocupa el lugar que le corresponde a la escuela, al aprendizaje, al juego y a su desarrollo”, expresó.

Haces Barba recordó que, de acuerdo con cifras de la OIT y UNICEF, el número de niñas y niños en situación de trabajo infantil en el mundo se redujo de aproximadamente 246 millones a 138 millones en las últimas dos décadas, aunque advirtió que el desafío sigue siendo significativo.

Señaló que la experiencia internacional demuestra que los países con mayores avances en esta materia han impulsado políticas integrales de educación, protección social, combate a la pobreza y generación de empleo formal.

“La mejor política contra el trabajo infantil es construir familias con empleo formal, educación y oportunidades. Cuando existen ingresos suficientes y seguridad social, disminuye la necesidad de que niñas, niños y adolescentes ingresen prematuramente al mercado laboral”, sostuvo.

El líder de CATEM reconoció que en México persisten retos importantes asociados a la informalidad, la pobreza y el rezago educativo, por lo que llamó a fortalecer las acciones orientadas a mejorar las condiciones de vida de las familias.

Finalmente, afirmó que cada empleo formal representa una oportunidad para proteger a la niñez y construir un país con mayores posibilidades de desarrollo.

“El futuro de México no debe estar en los centros de trabajo, sino en las aulas. Cada niño que estudia hoy es una oportunidad para construir un mejor país mañana”, concluyó.