El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció el cierre del centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz”, tras reportar que desde su apertura se realizaron cerca de 21 mil deportaciones en el marco de la política migratoria impulsada en el estado.
De acuerdo con el mandatario estatal, el centro actualmente ya no cuenta con personas detenidas, aunque precisó que los migrantes que permanecían en las instalaciones fueron trasladados y continúan bajo custodia de autoridades federales.
DeSantis explicó que el proceso de desmovilización de la instalación ya está en marcha y aseguró que el sitio cumplió una función clave en la detención y expulsión de personas consideradas por las autoridades como de alta prioridad.
El anuncio fue realizado durante una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por Tom Homan, asesor de la Casa Blanca en temas fronterizos, quien destacó el papel de Florida en las acciones de control migratorio.
El centro, ubicado en una zona de los Everglades y construido en un antiguo aeropuerto, había generado controversia desde su apertura en 2025 por su ubicación, su alto costo operativo y las denuncias de organizaciones civiles.
Según reportes previos, el mantenimiento del complejo llegaba a superar el millón de dólares diarios, además de enfrentar críticas por presuntas irregularidades en el trato a los detenidos y el impacto ambiental en la zona.
El gobernador señaló que la instalación fue concebida como una medida temporal dentro de una estrategia de emergencia migratoria, y que su cierre responde a la transferencia de responsabilidades al Departamento de Seguridad Nacional.
DeSantis también afirmó que el estado de Florida será reembolsado por los costos operativos del centro, luego de la aprobación de recursos federales en el Congreso de Estados Unidos.
El anuncio ocurre en medio de un contexto en el que el estado ha sido señalado como uno de los principales puntos de cooperación con agencias federales en materia migratoria, concentrando una alta proporción de detenciones a nivel nacional.
Autoridades locales del condado de Miami-Dade han propuesto que el terreno donde se ubicaba el centro sea destinado a un proyecto de restauración ambiental dentro del sistema de los Everglades, tras su cierre definitivo.

