El presidente de la Comisión Especial de Seguimiento al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en la Cámara de Diputados, Pedro Haces Barba, afirmó que el récord histórico alcanzado por las exportaciones mexicanas durante mayo representa una muestra de la fortaleza productiva del país y una oportunidad para traducir ese dinamismo económico en mayor inversión, mejores empleos y mejores condiciones de vida para millones de trabajadores.

Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportara que México registró exportaciones por 69 mil 544 millones de dólares durante mayo de 2026, el nivel más alto para ese mes desde que existe registro estadístico, el legislador consideró que los resultados confirman el papel estratégico que ocupa el país dentro de las cadenas de suministro de América del Norte y el creciente peso de la industria nacional en los mercados internacionales.

Las cifras oficiales muestran que las exportaciones totales crecieron 25.4 por ciento en comparación con mayo del año anterior, mientras que las exportaciones manufactureras aumentaron 25.6 por ciento y las dirigidas al mercado de Estados Unidos registraron un incremento de 27.2 por ciento, consolidando a México como uno de los principales socios comerciales de la región.

Ante este panorama, Pedro Haces sostuvo que detrás de cada indicador económico existe el esfuerzo cotidiano de millones de trabajadores que participan en los procesos de producción, manufactura, logística, transporte e innovación, por lo que consideró indispensable que el crecimiento del comercio exterior también se refleje en beneficios directos para las familias mexicanas.

El legislador reconoció el trabajo que encabezan la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, para fortalecer la posición de México en los mercados internacionales y mantener una política comercial orientada a consolidar la integración económica con Estados Unidos y Canadá, especialmente en un momento clave para el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Pedro Haces señaló que los resultados registrados por el comercio exterior reflejan una tendencia que México ha consolidado durante los últimos años, impulsada por el fenómeno del nearshoring, la relocalización de cadenas productivas y la creciente demanda de manufacturas mexicanas, factores que han fortalecido la competitividad del país frente a otras economías.

No obstante, advirtió que el verdadero desafío consiste en transformar este crecimiento en desarrollo económico incluyente. Consideró que el incremento de las exportaciones debe ir acompañado de políticas públicas que impulsen la capacitación laboral, la innovación tecnológica, el fortalecimiento de la infraestructura logística y la atracción de nuevas inversiones que permitan generar empleos mejor remunerados y elevar la productividad nacional.

El presidente de la Comisión Especial de Seguimiento al T-MEC destacó que la próxima revisión del acuerdo comercial representa una oportunidad para fortalecer la competitividad de México, ampliar las cadenas de valor regionales y consolidar la confianza de los inversionistas en el país, siempre bajo condiciones que favorezcan tanto al sector productivo como a los trabajadores.

Asimismo, subrayó que la competitividad de una economía no depende únicamente de los tratados comerciales, sino también de factores como la formación de capital humano, el desarrollo de infraestructura, la incorporación de nuevas tecnologías y la certeza jurídica para quienes invierten y generan empleo.

Finalmente, Pedro Haces reiteró que el liderazgo exportador alcanzado por México debe convertirse en una herramienta para impulsar el bienestar social y el desarrollo regional. Afirmó que cada producto que sale del país representa una oportunidad para fortalecer la economía nacional, pero sostuvo que el verdadero éxito será lograr que ese crecimiento se traduzca en más inversión, empleos de calidad, mejores salarios y mayores oportunidades para las y los trabajadores mexicanos, consolidando así un modelo económico que combine competitividad internacional con prosperidad compartida.