Los ingresos por remesas que recibe México desde el extranjero mantuvieron una trayectoria positiva durante mayo de 2026 al sumar 5 mil 611 millones de dólares, lo que representó un crecimiento anual de 3.8 por ciento, de acuerdo con información difundida este miércoles por el Banco de México (BdeM). El resultado confirma que las transferencias enviadas por los mexicanos que radican en otros países continúan siendo uno de los principales soportes para millones de hogares y un factor relevante para la estabilidad del consumo interno.

El reporte del banco central también muestra que los recursos enviados desde México hacia el exterior registraron un comportamiento dinámico. Durante mayo, los egresos por remesas ascendieron a 108 millones de dólares, cifra que significó un incremento anual de 25.9 por ciento respecto al mismo mes del año anterior.

A pesar del crecimiento en los envíos al exterior, el saldo de la cuenta de remesas del país permaneció ampliamente favorable. El superávit alcanzó los 5 mil 503 millones de dólares en mayo de este año, superando los 5 mil 321 millones de dólares registrados durante el mismo mes de 2025, lo que refleja que el flujo de recursos provenientes del extranjero continúa siendo significativamente mayor al dinero que sale del país por este concepto.

Las cifras ajustadas por estacionalidad también reflejan una evolución positiva. Bajo esta medición, los ingresos por remesas aumentaron 2.4 por ciento respecto a abril, mientras que los egresos crecieron 6.7 por ciento en términos mensuales. Como resultado, el superávit desestacionalizado se ubicó en 5 mil 302 millones de dólares, cifra superior a los 5 mil 181 millones de dólares observados durante abril.

En el acumulado de los primeros cinco meses de 2026, las remesas recibidas por México alcanzaron un total de 25 mil 287 millones de dólares. Esta cantidad representa un incremento anual de 2.8 por ciento frente a los 24 mil 588 millones de dólares captados entre enero y mayo de 2025, consolidando la importancia de estos recursos dentro de la economía nacional.

El informe del Banco de México también evidencia la consolidación de las transferencias electrónicas como el principal mecanismo para el envío de remesas. Del monto total recibido entre enero y mayo, el 99.2 por ciento llegó mediante este sistema, equivalente a 25 mil 82 millones de dólares.

En contraste, las remesas enviadas en efectivo y en especie representaron apenas el 0.6 por ciento del total, con un monto de 158 millones de dólares, mientras que las denominadas money orders concentraron únicamente el 0.2 por ciento, equivalente a 48 millones de dólares. Esta composición confirma la creciente digitalización de las operaciones y la preferencia por mecanismos electrónicos, considerados más rápidos, seguros y eficientes para los trabajadores migrantes y sus familias.

Por el lado de los egresos, el Banco de México informó que entre enero y mayo los residentes en el país enviaron al exterior un total de 520 millones de dólares, cifra superior a los 475 millones de dólares registrados en el mismo periodo de 2025. El incremento anual fue de 9.6 por ciento.

Con ello, el saldo superavitario acumulado de la cuenta de remesas durante los primeros cinco meses del año se ubicó en 24 mil 767 millones de dólares, monto superior a los 24 mil 113 millones observados un año antes, lo que representa un crecimiento anual de 2.7 por ciento.

El comportamiento positivo también se refleja en el acumulado de los últimos doce meses. Entre junio de 2025 y mayo de 2026, México captó 63 mil 171 millones de dólares por concepto de remesas familiares, cifra que supera los 62 mil 968 millones de dólares reportados en el periodo comprendido entre mayo de 2025 y abril de 2026.

En ese mismo lapso de doce meses, los envíos de recursos desde México hacia otros países ascendieron a mil 230 millones de dólares, por encima de los mil 207 millones registrados en el corte previo. Como resultado, el superávit de la cuenta de remesas alcanzó los 61 mil 942 millones de dólares, superando los 61 mil 760 millones de dólares reportados anteriormente.

Las cifras dadas a conocer por el Banco de México muestran que, pese a un entorno económico internacional caracterizado por desafíos e incertidumbre, el flujo de remesas mantiene una tendencia de crecimiento moderado y sostenido. Estos recursos continúan desempeñando un papel estratégico para la economía mexicana, al fortalecer el ingreso de millones de familias, impulsar el consumo en diversas regiones del país y contribuir al ingreso de divisas.

Asimismo, el predominio de las transferencias electrónicas confirma la transformación de los canales utilizados para el envío de dinero, favoreciendo operaciones más ágiles y con menores costos. En conjunto, los resultados de mayo y del acumulado anual reflejan la resiliencia de las remesas como una de las principales fuentes de divisas para México y un componente esencial para la actividad económica de numerosos hogares que dependen de estos recursos provenientes del exterior.