En el marco del Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) reiteró la importancia de impulsar una cultura de consumo responsable de los materiales plásticos, privilegiando la reducción de los productos de un solo uso, el reciclaje y la correcta gestión de los residuos, antes que promover la eliminación total de un material que resulta indispensable para múltiples actividades de la vida moderna.

El profesor de la carrera de Ingeniería en Plásticos del Centro Universitario UAEM Tianguistenco, Isaías Alcalde Segundo, afirmó que uno de los principales desafíos ambientales de la actualidad consiste en modificar la relación que la sociedad mantiene con los plásticos, promoviendo un cambio de hábitos que permita disminuir la contaminación sin desconocer los beneficios que estos materiales aportan en sectores estratégicos como la salud, la alimentación, la industria y la tecnología.

Durante la conmemoración del Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, celebrada cada 3 de julio, el especialista explicó que esta fecha tiene como propósito sensibilizar a la población sobre los efectos negativos que generan los plásticos de un solo uso cuando no reciben un manejo adecuado al finalizar su vida útil.

Señaló que las bolsas de plástico representan uno de los residuos más visibles en calles, ríos, barrancas y espacios públicos debido a su uso masivo y a que, en muchos casos, son desechadas pocos minutos después de ser utilizadas. Esta situación favorece su acumulación durante largos periodos, ocasionando contaminación visual, afectaciones a los ecosistemas, obstrucción de sistemas de drenaje y, en consecuencia, problemas como inundaciones en zonas urbanas.

No obstante, Alcalde Segundo enfatizó que responsabilizar únicamente al material resulta una visión incompleta del problema ambiental. Explicó que los plásticos constituyen un recurso fundamental para la sociedad contemporánea, ya que permiten conservar alimentos durante más tiempo, reducir el desperdicio, fabricar dispositivos médicos de alta especialización, producir componentes industriales y desarrollar tecnologías indispensables para numerosos sectores económicos.

En ese sentido, sostuvo que el verdadero reto consiste en disminuir el consumo innecesario de plásticos desechables y fortalecer su adecuada gestión mediante esquemas eficientes de reutilización, reciclaje y disposición final, acompañados de una mayor conciencia ciudadana respecto al impacto que generan los residuos cuando no son separados correctamente.

El académico destacó que la Universidad Autónoma del Estado de México desempeña un papel estratégico en este proceso al formar profesionales con una visión científica, ética y sustentable, capaces de desarrollar soluciones que contribuyan a reducir la huella ambiental de los productos plásticos sin comprometer su funcionalidad.

Explicó que la institución reúne diversas áreas del conocimiento que trabajan de manera interdisciplinaria para atender esta problemática. Carreras como Ingeniería en Plásticos, Química, Ciencias Ambientales y otros programas académicos participan en el desarrollo de nuevos materiales, procesos de fabricación más eficientes y tecnologías enfocadas en minimizar el impacto ambiental de los residuos.

Asimismo, indicó que dentro de los programas educativos de la UAEMéx se incorporan contenidos relacionados con el diseño de materiales sustentables, la economía circular, el reciclaje, el reúso y la innovación tecnológica, con el propósito de que las nuevas generaciones de profesionistas comprendan la responsabilidad social que implica el desarrollo y utilización de los materiales plásticos.

Además del trabajo académico y de investigación, la Autónoma mexiquense ha puesto en marcha diversas acciones institucionales encaminadas a fortalecer una cultura ambiental entre su comunidad universitaria. Entre ellas destacan las campañas para reducir el consumo de productos elaborados con poliestireno expandido, conocido comúnmente como unicel, así como estrategias permanentes para fomentar la separación adecuada de residuos y el reciclaje dentro de los espacios universitarios.

Para el especialista, estas iniciativas representan un paso importante hacia la consolidación de una universidad comprometida con el desarrollo sustentable; sin embargo, advirtió que los cambios institucionales deben ir acompañados por decisiones individuales que permitan modificar los patrones cotidianos de consumo.

En este contexto, invitó a estudiantes, docentes, personal administrativo y visitantes a incorporar acciones sencillas pero de alto impacto ambiental, como utilizar termos o tazas reutilizables, evitar el uso de bolsas y utensilios desechables cuando existan alternativas reutilizables, reducir el consumo de productos de un solo uso y separar correctamente los residuos para facilitar su reciclaje.

Subrayó que la suma de pequeñas acciones cotidianas puede generar resultados significativos cuando existe una participación colectiva y un compromiso permanente de todos los integrantes de la comunidad universitaria.

Alcalde Segundo también consideró indispensable fortalecer las campañas de educación ambiental para que la población comprenda que el problema no radica exclusivamente en la existencia de los plásticos, sino en la forma en que se producen, consumen y desechan. En su opinión, una ciudadanía mejor informada estará en mejores condiciones de tomar decisiones responsables que favorezcan la conservación del medio ambiente.

Finalmente, hizo un llamado a consolidar alianzas entre universidades, gobiernos, empresas y sociedad civil para impulsar políticas públicas, programas de innovación tecnológica y estrategias de economía circular que permitan reducir la generación de residuos plásticos, incrementar su aprovechamiento y desarrollar materiales cada vez más sustentables.