En un paso histórico para la preservación de las tradiciones artesanales mexiquenses, la Diputación Permanente de la LXII Legislatura del Estado de México aprobó la declaratoria como patrimonio cultural inmaterial de las técnicas artesanales para la elaboración del juguete tradicional de madera de San Antonio La Isla y de los emblemáticos tapetes del municipio de Temoaya. La iniciativa, impulsada por la diputada Martha Azucena Camacho Reynoso, presidenta de la Diputación Permanente, busca garantizar la conservación, promoción y transmisión de estos saberes ancestrales a las futuras generaciones.

Las iniciativas presentadas por la legisladora establecen que ambas expresiones artesanales sean consideradas de interés público e interés social, lo que implica el compromiso de las autoridades para fomentar, proteger, conservar, patrocinar y salvaguardar estas tradiciones que forman parte del patrimonio cultural del Estado de México.

Como parte de las disposiciones aprobadas, los ayuntamientos de San Antonio La Isla y Temoaya deberán trabajar de manera coordinada con la Secretaría de Cultura y Turismo para implementar acciones que aseguren la viabilidad de estas técnicas artesanales. Entre las medidas contempladas destacan la protección de los conocimientos tradicionales, el impulso a la actividad artesanal, la conservación de los procesos de elaboración, la transmisión de los saberes a las nuevas generaciones y la difusión permanente de estas manifestaciones culturales, todo ello conforme a la disponibilidad presupuestal.

Durante la sesión de la Diputación Permanente, Martha Azucena Camacho Reynoso destacó que San Antonio La Isla es reconocido tanto en México como en el extranjero por la calidad de sus artesanías elaboradas en madera, hueso y cuerno. Sin embargo, subrayó que el municipio ha alcanzado un lugar especial gracias a la fabricación de juguetes tradicionales de madera torneada y tallada, una actividad que ha sobrevivido al paso del tiempo gracias al trabajo de familias enteras que han heredado el oficio de generación en generación.

La legisladora señaló que más del 60 por ciento de la población del municipio se dedica a la elaboración de juguetes de madera, un dato que refleja la importancia económica y cultural de esta actividad. A pesar de la competencia que representan los avances tecnológicos y los juguetes industrializados, afirmó que las y los artesanos han logrado mantenerse vigentes en el mercado gracias a la calidad, creatividad y autenticidad de sus piezas.

Camacho Reynoso aseguró que uno de sus compromisos como representante popular fue impulsar una legislación que permitiera proteger este legado artesanal, garantizando que continúe siendo parte de la identidad mexiquense y nacional.

“Las artesanías de madera son una expresión auténtica de la identidad y la creatividad de nuestro pueblo. Cada pieza, cada diseño es una obra de arte que refleja nuestra historia, cultura y tradición”, expresó la diputada al defender la iniciativa ante el pleno.

En el caso de Temoaya, Martha Camacho reconoció la colaboración de la diputada Nelly Brígida Rivera Sánchez en la elaboración de la propuesta correspondiente. Recordó que este municipio, habitado mayoritariamente por población indígena otomí, es reconocido por la elaboración de tapetes de lana estilo persa, tejidos completamente a mano mediante una técnica que ha alcanzado prestigio nacional e internacional.

La legisladora explicó que el origen de esta tradición moderna se remonta a 1969, cuando, por iniciativa del gobierno mexicano, maestros especializados enseñaron a un grupo de artesanas locales la técnica del anudado indio. Fueron principalmente mujeres de la comunidad quienes decidieron aprender este complejo proceso e incorporarlo a su trabajo artesanal, dando origen a una industria que hoy representa uno de los principales símbolos culturales de Temoaya.

La elaboración de cada tapete exige una extraordinaria dedicación y precisión. Se estima que una pieza de un metro cuadrado concentra alrededor de 140 mil nudos realizados manualmente, lo que implica aproximadamente 40 días de trabajo continuo con jornadas de entre ocho y nueve horas diarias. Este nivel de detalle convierte a cada tapete en una auténtica obra de arte textil reconocida dentro y fuera del país.

Durante la exposición de motivos, Martha Camacho enfatizó que tanto los juguetes de madera como los tapetes de Temoaya representan mucho más que una actividad económica. Son expresiones vivas de la identidad cultural mexiquense, símbolos del orgullo comunitario y una fuente de sustento para cientos de familias que mantienen vivas estas tradiciones mediante el trabajo artesanal.

La diputada sostuvo que preservar estas técnicas significa también proteger el conocimiento acumulado por generaciones de artesanas y artesanos, así como fortalecer el patrimonio cultural del Estado de México frente a los desafíos de la globalización y la producción industrial.

Por su parte, la diputada Nelly Brígida Rivera Sánchez celebró la aprobación de la declaratoria al considerar que permitirá fortalecer la promoción y comercialización de los tapetes de Temoaya, generando nuevas oportunidades para quienes dependen de esta actividad.

La legisladora confió en que el reconocimiento contribuirá a mantener vigente una tradición que constituye el sustento económico de numerosas familias otomíes y, al mismo tiempo, fortalecerá el atractivo de estas piezas en los mercados nacional e internacional.