El presidente de la Comisión Especial de Seguimiento al T-MEC en la Cámara de Diputados, Pedro Haces Barba, aseguró que la competitividad de México en la nueva etapa del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) dependerá cada vez menos de los aranceles y más de la capacidad del país para formar el talento que demandarán las industrias del futuro. Así lo expresó tras sostener una reunión de trabajo con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, en la que analizaron los retos que enfrenta la integración económica de Norteamérica.

El legislador señaló que, mientras buena parte del debate público continúa centrado en la revisión del acuerdo comercial, los aranceles y las cadenas de suministro, el verdadero desafío se encuentra en la transformación del mercado laboral impulsada por la inteligencia artificial, la automatización, la digitalización y la transición energética. Citó estimaciones del Foro Económico Mundial que prevén que cerca del 39 por ciento de las habilidades laborales cambiarán antes de 2030, por lo que México debe preparar desde ahora a su fuerza de trabajo para responder a esa nueva realidad.

«La siguiente gran negociación de México ya no será por aranceles; será por el talento», afirmó Pedro Haces, al sostener que el T-MEC abrió al país las puertas del mercado más importante del mundo, pero ahora corresponde demostrar que los trabajadores mexicanos cuentan con las capacidades para liderar la siguiente etapa del desarrollo económico regional.

El diputado destacó que organismos internacionales como la OCDE, el Banco Mundial, la CEPAL y el Foro Económico Mundial coinciden en que el crecimiento económico y la productividad dependerán cada vez más de la formación de habilidades, la actualización permanente de conocimientos y la preparación de capital humano especializado. En ese sentido, advirtió que actualmente las grandes empresas ya no compiten únicamente por invertir en nuevos mercados, sino por encontrar talento altamente capacitado.

Haces Barba explicó que sectores estratégicos como la manufactura avanzada, los semiconductores, la inteligencia artificial, los centros de datos, la logística inteligente y las nuevas cadenas regionales de valor requerirán trabajadores con competencias técnicas, certificaciones internacionales y procesos continuos de capacitación. Por ello, sostuvo que el principal riesgo para México no será perder inversiones, sino no contar con el capital humano necesario para aprovecharlas durante la próxima década.

El legislador subrayó que las regiones más competitivas del mundo han construido su desarrollo a partir de ecosistemas donde convergen universidades, empresas, centros de investigación, gobiernos y trabajadores. Citó como ejemplos a Baviera, Austin, Toyota City y Taiwán, cuyos modelos de crecimiento, dijo, se consolidaron gracias a la formación de talento, el fortalecimiento de proveedores locales y la innovación tecnológica.

Finalmente, Pedro Haces afirmó que México posee ventajas estratégicas como su ubicación geográfica, su integración con América del Norte y una sólida base manufacturera, pero insistió en que el siguiente paso debe ser fortalecer la educación técnica, la capacitación continua, las certificaciones laborales y la vinculación entre el sector productivo y las instituciones educativas. Reiteró que desde la Comisión Especial de Seguimiento al T-MEC continuará impulsando una agenda nacional enfocada en el desarrollo del talento, al considerar que el liderazgo de México en la economía del conocimiento dependerá de la preparación de sus trabajadores y de la capacidad del país para responder a las exigencias de la nueva economía regional.