La prevención y la coordinación institucional fueron los ejes de los simulacros de emergencia química realizados en las empresas Gas Imperial y Nestlé, donde autoridades de los tres órdenes de gobierno, cuerpos de emergencia y personal de ambas compañías evaluaron su capacidad de respuesta ante escenarios de alto riesgo relacionados con materiales peligrosos.
Las actividades se llevaron a cabo en el marco del Día Nacional de la Preparación y Respuesta a Emergencias Químicas (DINAPREQ), una fecha destinada a fortalecer la cultura de la prevención y a revisar los protocolos de actuación frente a incidentes que podrían representar un peligro para trabajadores, instalaciones y comunidades cercanas.
Durante la jornada, el presidente municipal de Toluca, Ricardo Moreno, destacó que este tipo de ejercicios representan una herramienta indispensable para garantizar que tanto las instituciones públicas como la iniciativa privada estén preparadas para responder de manera coordinada y eficiente ante cualquier contingencia.
El alcalde reconoció el compromiso de directivos, trabajadores y brigadistas de Gas Imperial y Nestlé por mantener actualizados sus protocolos internos de seguridad y por trabajar de manera conjunta con las autoridades municipales, estatales y federales para fortalecer los mecanismos de atención de emergencias químicas.
«La preparación constante y la coordinación entre instituciones permiten reducir riesgos, proteger vidas y mejorar la capacidad de respuesta cuando se presentan situaciones de emergencia», enfatizó el edil durante las actividades.
El primer simulacro tuvo como escenario las instalaciones de Gas Imperial, donde se recreó una fuga de gas LP acompañada de un incendio en un tanque de maniobras. De acuerdo con la hipótesis planteada, mientras el personal realizaba labores para controlar el siniestro, una persona resultó lesionada y la fuga comenzó a extenderse, lo que obligó a activar de inmediato el Plan de Respuesta a Emergencias de la empresa.
Las cinco brigadas internas iniciaron las acciones de contención, sin embargo, conforme avanzó el ejercicio se determinó que la capacidad inicial había sido rebasada, por lo que se solicitó el apoyo de la Coordinación Municipal de Protección Civil y Bomberos de Toluca, además de corporaciones estatales y federales especializadas en el manejo de emergencias con materiales peligrosos.
Los equipos de respuesta implementaron procedimientos para controlar el incendio, mitigar los riesgos derivados de la fuga, rescatar a las personas afectadas y brindar atención prehospitalaria conforme a los protocolos establecidos.
Como parte del ejercicio también se ejecutaron los procedimientos de evacuación del personal y las medidas preventivas para proteger a la población ubicada en un radio de hasta 1.5 kilómetros alrededor de la planta, estrategia contemplada para incidentes de este tipo con el propósito de evitar daños mayores y salvaguardar la integridad de los habitantes.
El escenario concluyó con un saldo hipotético de cuatro personas lesionadas: dos trabajadores y dos brigadistas, quienes fueron atendidos por los cuerpos de emergencia y trasladados de manera simulada a unidades médicas para recibir atención especializada.
Posteriormente, las acciones se trasladaron a las instalaciones de Nestlé, donde el supuesto operativo contempló una fuga de amoniaco anhidro ocurrida durante las maniobras de trasiego de un carro tanque hacia el sistema de refrigeración de la planta.
La hipótesis estableció que una falla en la conexión del equipo provocó el escape del material químico, situación que representó un riesgo inmediato para la seguridad del personal. Ante ello, se activaron los protocolos internos para contener la fuga, controlar la emergencia y proteger a los trabajadores mediante procedimientos previamente establecidos.
En ambos ejercicios participaron brigadas internas de las empresas, más de 40 elementos de la Coordinación Municipal de Protección Civil y Bomberos de Toluca, así como personal de corporaciones estatales y federales especializadas en la atención de emergencias químicas.
Las maniobras permitieron evaluar aspectos fundamentales como los tiempos de respuesta, la comunicación entre instituciones, la operación de los protocolos de actuación y la coordinación necesaria para enfrentar incidentes complejos que involucren sustancias peligrosas.
Asimismo, elementos de la Dirección General de Seguridad y Protección implementaron dispositivos de vialidad para cerrar avenidas estratégicas y orientar la circulación vehicular, acciones que forman parte de los procedimientos establecidos para reducir riesgos a la población durante una eventual emergencia real.
Al término de los simulacros, Ricardo Moreno subrayó que este tipo de prácticas permiten identificar áreas de oportunidad, fortalecer la coordinación interinstitucional y consolidar una cultura de prevención que beneficia tanto a las empresas como a la ciudadanía.
El alcalde señaló que la seguridad no depende únicamente de la capacidad de reacción de los cuerpos de emergencia, sino también del compromiso permanente de las empresas para capacitar a su personal, actualizar sus planes de respuesta y mantener una comunicación constante con las autoridades.
Los simulacros realizados en Gas Imperial y Nestlé reflejan la importancia de la preparación anticipada frente a riesgos industriales, especialmente en instalaciones donde se manejan materiales peligrosos. La experiencia obtenida durante estos ejercicios permitirá reforzar procedimientos, optimizar recursos y mejorar la capacidad operativa de las instituciones involucradas.

