Tenancingo, Estado de México.- La riqueza natural de México volverá a ser protagonista este mes de julio con la celebración de la cuarta edición del Festival de las Tigridias, una iniciativa organizada por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), a través de su Centro Universitario Tenancingo, que busca acercar a la población al conocimiento, valoración y conservación de una de las flores más representativas del territorio nacional.
Del 15 al 19 de julio, así como los días 25 y 26 de julio, las instalaciones del Centro Universitario Tenancingo abrirán sus puertas al público con una amplia programación de actividades gratuitas dirigidas a personas de todas las edades. La propuesta combina divulgación científica, turismo de naturaleza, cultura y promoción de productos regionales, con el objetivo de fortalecer el vínculo entre la sociedad y el patrimonio biológico de México.
La encargada del Centro de Conservación de Tigridias del organismo académico, Vladimira Palma Linares, explicó que la tigridia es una especie originaria del continente americano que destaca por la espectacular apariencia de sus flores, caracterizadas por pétalos de colores intensos como amarillo, naranja, blanco y rosa, adornados con llamativas manchas de color rojo que recuerdan el pelaje de felinos silvestres, entre ellos el ocelote.
Además de su singular belleza, esta flor posee una característica que la convierte en una de las especies más fascinantes del verano: cada una de sus flores permanece abierta únicamente durante un día antes de marchitarse, por lo que observar su floración representa una experiencia efímera y excepcional para quienes visitan el Centro de Conservación durante la temporada de máximo esplendor.
La especialista recordó que la importancia de las tigridias no se limita únicamente al ámbito ecológico, sino que también forma parte de la historia y la identidad cultural de México. En la época prehispánica estas plantas eran utilizadas en ceremonias y rituales, mientras que sus bulbos constituían un alimento integrado al sistema agrícola tradicional de la milpa mesoamericana, reflejando el estrecho vínculo que las antiguas civilizaciones mantenían con la biodiversidad.
El festival ha sido diseñado precisamente para rescatar ese legado histórico y, al mismo tiempo, sensibilizar sobre la necesidad de proteger especies que forman parte del patrimonio natural del país. Durante los días del evento, las y los asistentes podrán recorrer el Centro de Conservación de Tigridias, donde especialistas compartirán información sobre las distintas especies, su importancia ecológica y las acciones que actualmente desarrolla la universidad para su preservación.
Las actividades también incluyen recorridos de senderismo por los espacios naturales del campus, presentaciones culturales, venta de artesanías elaboradas por productores locales, exposición y comercialización de alimentos regionales, además de catas de mezcal que permitirán conocer parte de la tradición gastronómica del sur del Estado de México.
Como parte de la experiencia, los visitantes tendrán acceso al huerto de aguacates y al orquideario del Centro Universitario Tenancingo, espacios que complementan la oferta educativa y ambiental del festival, mostrando la diversidad vegetal que resguarda este campus universitario y el trabajo de investigación que realiza la institución en favor de la conservación.
Uno de los datos más relevantes compartidos por Palma Linares es que México alberga más de 50 especies de tigridias, de las cuales 30 son endémicas, es decir, únicamente existen de manera natural dentro del territorio nacional. Esta condición convierte al país en uno de los principales centros de diversidad de este género botánico a nivel mundial y refuerza la responsabilidad de impulsar programas de investigación, protección y reproducción que garanticen su permanencia para las futuras generaciones.
La realización del Festival de las Tigridias también representa una oportunidad para fortalecer el turismo científico y ecológico en Tenancingo, al atraer visitantes interesados en conocer una especie que, pese a su relevancia biológica e histórica, aún es poco conocida entre gran parte de la población. Asimismo, la iniciativa beneficia a productores y artesanos de la región, quienes encuentran en este espacio una plataforma para difundir y comercializar sus productos.
Con esta cuarta edición, la UAEMéx reafirma su compromiso con la conservación de la biodiversidad, la divulgación del conocimiento científico y la promoción de espacios de convivencia entre la academia y la sociedad. A través de actividades accesibles y gratuitas, la institución busca generar conciencia sobre el valor de las especies nativas y fomentar una cultura de respeto hacia el patrimonio natural mexicano.
Finalmente, Vladimira Palma Linares extendió la invitación a la comunidad universitaria y al público en general para participar en esta celebración de la naturaleza, destacando que conocer las tigridias no solo permite admirar una de las flores más bellas de México, sino también comprender la importancia de proteger un recurso biológico que forma parte de la identidad, la historia y la riqueza ambiental del país. De esta manera, el Centro Universitario Tenancingo continúa consolidándose como un referente nacional en la investigación y conservación de estas emblemáticas flores, cuya efímera belleza representa también la urgencia de preservar la biodiversidad mexicana.

