Keiko Fujimori asumió este martes la presidencia de Perú con el desafío de alcanzar la estabilidad después de una década de crisis política y frenar la alta criminalidad.

La conservadora e hija del exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000) retorna al palacio presidencial donde vivió.

Su principal reto será el combate a la delincuencia organizada, en particular las extorsiones que se han expandido por casi todo el Perú. Según datos oficiales, las denuncias por ese delito pasaron de 2,421 en 2019 a 26,734 en 2025.

Las extorsiones impactan la economía de miles de pequeños negocios que son amenazados con ataques con explosivos o incendios y que cobraron la vida de 239 transportistas en 2025.

La oposición política formuló una serie de peticiones a la ahora presidenta, incluida la derogación de un conjunto de leyes aprobadas por el anterior Parlamento dirigido por el fujimorismo que, según los expertos, debilitan la lucha contra el crimen organizado.

La nueva presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció que las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente las operaciones de seguridad y control del orden interno en las zonas del país declaradas en estado de emergencia para enfrentar el crimen organizado y la delincuencia.

«Durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en estrecha coordinación con la Policía Nacional», señaló Fujimori durante su primer mensaje ante el Congreso tras asumir la Presidencia de Perú.

La gobernante añadió que los militares deberán trabajar con la Policía Nacional «hasta restablecer plenamente la seguridad» en el país.

«Allí donde el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal hayan arrebatado el control al Estado, haremos uso de todas las herramientas que la Constitución pone a disposición del Gobierno», remarcó.

La gobernante señaló que su prioridad «será fortalecer integralmente» a la Policía Nacional y devolverle «el respeto, el equipamiento y el respaldo político que merece para cumplir con firmeza su misión de defender a los peruanos de bien».

También dijo que se impulsará «un ambicioso proceso de modernización tecnológica incluyendo sistemas nacionales de videovigilancia interconectados, plataformas de inteligencia artificial para anticipar y mapear el delito, herramientas modernas de comunicación y centros de comando que permitan una respuesta rápida y coordinada frente a la criminalidad».

Fujimori adelantó que «la lucha no será únicamente contra el delincuente común», sino que también irá «tras las mafias nacionales e internacionales que financian la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal».

Juramento de keiko Fujimori

Keiko Fujimori tomó protesta como presidenta de Perú este martes 28 de julio de 2026 durante la ceremonia oficial realizada en el Congreso. Con ese acto inició el periodo constitucional 2026-2031 y pronunció el juramento establecido para asumir la jefatura del Estado.

Durante la sesión, Miguel Torres, presidente del Congreso e integrante de Fuerza Popular, tomó la protesta e impuso la banda presidencial. Después de ese acto, la mandataria dirigió un mensaje a la nación.

El juramento incluyó compromisos relacionados con el ejercicio del cargo, la defensa de la soberanía nacional, el cumplimiento de la Constitución y las leyes, así como la protección de la integridad de la población peruana.

A continuación se presenta el texto íntegro del juramento pronunciado por Keiko Fujimori durante la ceremonia de investidura.

Discurso íntegro

«Yo, Keiko Sofía Fujimori, juro ante ustedes, por Dios y por la patria, sobre estos santos evangelios, que ejerceré fielmente el cargo de presidenta de la República que la nación me confía para el periodo 2026-2031.

Juro que defenderé esta tierra, la soberanía nacional, la libertad, la democracia y la independencia de los poderes del Estado. Juro que cumpliré y haré cumplir la Constitución Política y las leyes del Perú.

Juro que velaré por la integridad física y moral de todos los peruanos, en especial de quienes históricamente quedaron postergados. También juro que, con respeto a la libertad de culto, reconoceré la importancia de la Iglesia Católica en la formación cultural y moral del Perú y trabajaré por un país seguro, próspero y unido.»

Keiko Fujimori afirmó que su administración recibe un Estado con problemas de gestión y corrupción. También señaló que distintas instituciones dejaron de atender las necesidades de la población y mencionó rezagos en infraestructura, salud, transporte y servicios públicos. Como parte de ese diagnóstico, citó cifras de la Contraloría y sostuvo que durante 2023 el Estado perdió «más de 24 mil millones de soles», además de referirse a estimaciones sobre ineficiencias en el gasto público.

La presidenta también habló sobre la seguridad pública y aseguró que la extorsión afecta a comerciantes, emprendedores y transportistas. Como ejemplo, recordó un incendio registrado en el distrito limeño de La Victoria y expresó que «esto, queridos compatriotas, es inaceptable». Además, vinculó ese panorama con la desigualdad, la inseguridad alimentaria y la anemia infantil, así como con los efectos del cambio climático y del fenómeno de El Niño.

Al presentar las líneas generales de su administración, Fujimori dijo que no ofrecerá «milagros inmediatos ni promesas vacías», sino «método, disciplina, perseverancia y una ruta clara». También indicó que los mil 826 días de su gobierno estarán sujetos a metas medibles y mecanismos permanentes de rendición de cuentas para las dependencias del Estado.

En materia de gobierno, anunció medidas para fortalecer la coordinación entre el Ejecutivo, los gobiernos regionales y las administraciones municipales, además de acciones para transparentar el uso del presupuesto público. Señaló que las prioridades inmediatas serán la atención del fenómeno de El Niño y la seguridad ciudadana, por lo que su administración destinará recursos extraordinarios para ambos frentes.

Respecto a la seguridad, informó que impulsará operativos contra el crimen organizado, el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión. También anunció el fortalecimiento de la Policía Nacional del Perú mediante modernización tecnológica, sistemas de videovigilancia, herramientas de inteligencia artificial y unidades de flagrancia. Además, indicó que durante los estados de emergencia las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control interno en coordinación con la policía.