El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), senador Alejandro Moreno Cárdenas, denunció un presunto acto de intimidación en contra de su partido, luego de que una granada de fragmentación activa fuera localizada al interior de las oficinas del Comité Directivo Estatal del PRI en Chilpancingo, Guerrero. El dirigente nacional afirmó que este hecho representa un intento por silenciar a la oposición y advirtió que su partido continuará denunciando la inseguridad, la violencia y lo que calificó como la cercanía del poder con organizaciones del crimen organizado.
El pronunciamiento se produce en un contexto de creciente confrontación política entre el oficialismo y la oposición, particularmente en torno a la discusión de los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, iniciativa que ha abierto un amplio debate sobre los alcances de la libertad de expresión y el papel del Estado en la regulación de los contenidos difundidos por los medios de comunicación. Mientras el Gobierno Federal y Morena sostienen que la propuesta busca fortalecer los derechos de las audiencias mediante un proceso de consulta pública, partidos de oposición, organismos empresariales y representantes del sector de la radiodifusión han advertido que algunas disposiciones podrían abrir espacios para la censura o el control de la información.
A través de un mensaje difundido en su cuenta de la red social X, Moreno Cárdenas aseguró que los militantes priistas enfrentan un ambiente de intimidación por mantener una postura crítica frente al Gobierno Federal y reiteró que, pese a ello, continuarán señalando los problemas de seguridad que enfrenta el país.
«Esta es la realidad en México. A los priistas nos quieren intimidar, nos quieren silenciar, nos quieren doblar, nos quieren callar, pero no va a pasar. Nosotros vamos a defender a México, aunque nos cueste la vida», expresó el dirigente nacional del PRI.
El senador sostuvo que el hallazgo del artefacto explosivo refleja el nivel de presión que, a su juicio, enfrentan quienes denuncian la violencia y cuestionan las políticas de seguridad del gobierno. En ese sentido, afirmó que el objetivo de estos actos sería generar miedo para impedir que continúen las críticas hacia la administración federal.
Asimismo, Alejandro Moreno responsabilizó públicamente al Gobierno de la República, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, de cualquier agresión que pudiera registrarse en contra de dirigentes, militantes o simpatizantes del PRI. Exigió el esclarecimiento inmediato de los hechos, una investigación exhaustiva y la sanción de los responsables.
El líder nacional del tricolor informó además que el partido llevará el caso ante instancias de la comunidad internacional con el propósito de denunciar lo que considera un clima de hostigamiento e intimidación hacia las fuerzas políticas de oposición en México.
En su mensaje, Moreno Cárdenas aseguró que el PRI mantendrá su estrategia de denunciar la impunidad y la violencia que vive el país, al considerar que la democracia requiere una oposición que pueda expresarse libremente y sin presiones. Vinculó este escenario con la discusión nacional sobre la libertad de expresión y el derecho de las audiencias, al sostener que cualquier intento por controlar la conversación pública representa un riesgo para el debate democrático.
Finalmente, el dirigente priista reiteró que su partido continuará ejerciendo su papel de oposición y defendiendo, dijo, el derecho de los ciudadanos a conocer y debatir los asuntos públicos sin intimidaciones, al tiempo que insistió en que el esclarecimiento del incidente ocurrido en la sede estatal del PRI en Guerrero será una prueba para las autoridades encargadas de la procuración de justicia.

