En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la egresada de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), educadora perinatal y doula, Claudia Ivvet Fiesco Chicho, hizo un llamado a la comunidad universitaria y a la sociedad en general para reconocer que la lactancia materna no es una responsabilidad exclusiva de las madres, sino un compromiso compartido que requiere del respaldo de las familias, las instituciones, los espacios laborales y las políticas públicas.

Durante su participación, la especialista destacó que la lactancia materna representa mucho más que un mecanismo natural de alimentación infantil. Se trata de un proceso integral que fortalece el vínculo afectivo entre madres e hijos, favorece el desarrollo físico y emocional de los bebés y genera beneficios que perduran a lo largo de la vida.

«La lactancia materna es un proceso maravilloso; no solamente es una dinámica biológica de alimentación o nutrición, sino una de las formas más naturales de crear vínculos familiares», expresó Fiesco Chicho al subrayar la importancia de promover una cultura que respalde esta práctica desde distintos ámbitos de la sociedad.

La especialista explicó que la evidencia científica confirma que la leche materna constituye el alimento ideal durante los primeros meses de vida debido a que fortalece el sistema inmunológico, favorece el desarrollo de una microbiota saludable y contribuye a disminuir el riesgo de diversas enfermedades tanto en la infancia como en la edad adulta. Además, destacó que la composición de la leche materna no permanece estática, sino que evoluciona constantemente para responder a las necesidades específicas del bebé.

En este sentido, aclaró que la leche materna cambia conforme el crecimiento del niño, se adapta a los diferentes momentos del día e incluso modifica sus componentes cuando el bebé enfrenta algún problema de salud, por lo que su calidad no disminuye con el paso del tiempo, sino que continúa ofreciendo los nutrientes y defensas que requiere el desarrollo infantil.

Sin embargo, uno de los principales obstáculos para mantener una lactancia materna exitosa continúa siendo la desinformación. De acuerdo con Claudia Ivvet Fiesco Chicho, muchas mujeres suspenden este proceso debido a la falta de orientación adecuada, acompañamiento profesional o redes de apoyo, más que por una condición médica que realmente les impida amamantar.

La educadora perinatal explicó que existen numerosos mitos alrededor de la lactancia que generan incertidumbre entre las madres, como la falsa creencia de que algunas mujeres «no producen suficiente leche». No obstante, precisó que únicamente alrededor del cinco por ciento de los casos presenta alguna condición médica que imposibilita la lactancia, mientras que la gran mayoría puede llevarla a cabo con el apoyo adecuado y con información sustentada en evidencia científica.

Ante este panorama, hizo énfasis en la necesidad de fortalecer la educación sobre lactancia materna desde distintos espacios sociales, con el propósito de brindar a las madres las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos propios de esta etapa y evitar el abandono temprano de esta práctica.

Asimismo, Fiesco Chicho destacó que la lactancia materna no debe analizarse únicamente desde el ámbito familiar, ya que constituye un fenómeno social estrechamente relacionado con las condiciones laborales, la legislación vigente, la infraestructura urbana y las prácticas culturales que predominan en una comunidad.

Por ello, convocó a la comunidad universitaria a comprender que todas las disciplinas pueden aportar soluciones para generar entornos más favorables para las madres lactantes. Explicó que profesionales de diversas áreas tienen la posibilidad de contribuir desde su campo de acción para facilitar el ejercicio de este derecho.

En ese sentido, ejemplificó que los arquitectos pueden diseñar espacios adecuados para la lactancia; los diseñadores desarrollar campañas de sensibilización dirigidas a la población; los abogados promover marcos normativos que protejan los derechos de las madres trabajadoras; mientras que otras profesiones pueden impulsar estrategias que favorezcan una cultura más empática e incluyente.

«A veces pensamos que este tema no nos corresponde porque no forma parte de nuestra disciplina, pero todos somos seres humanos y todos debemos comprender lo que implica esta etapa fundamental del desarrollo humano», señaló.

La especialista subrayó que el éxito de la lactancia materna depende en gran medida del entorno que rodea a las madres. Contar con apoyo familiar, espacios laborales flexibles, servicios de salud accesibles y comunidades informadas permite que un mayor número de mujeres puedan amamantar durante el tiempo recomendado y ofrecer a sus hijas e hijos todos los beneficios que proporciona la leche materna.

Finalmente, Claudia Ivvet Fiesco Chicho reiteró que promover la lactancia materna implica construir una responsabilidad colectiva que involucre a instituciones educativas, autoridades, empleadores, profesionales de distintas disciplinas y ciudadanía en general. Consideró que fortalecer las redes de apoyo, combatir la desinformación y generar ambientes laborales, familiares y comunitarios más sensibles permitirá que más mujeres ejerzan plenamente este derecho y que más niñas y niños inicien su vida con mejores condiciones para su desarrollo integral.