El senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas, propuso que la Secretaría de Economía adopte una estrategia de negociación más firme durante el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el objetivo de proteger a la industria siderúrgica y manufacturera nacional frente a medidas arancelarias unilaterales, fortalecer la competitividad regional y brindar certidumbre a las inversiones que dependen del mercado norteamericano.
La iniciativa surge en un momento clave para el futuro del principal acuerdo comercial de México. El pasado 1 de julio de 2026 se cumplieron seis años de la entrada en vigor del T-MEC, lo que activó formalmente el mecanismo de revisión previsto en el propio tratado. Sin embargo, mientras México y Canadá manifestaron su disposición para extender su vigencia por otros 16 años, Estados Unidos optó por mantener un esquema de revisiones anuales durante la próxima década, decisión que ha generado incertidumbre entre inversionistas y sectores productivos debido a la posibilidad de reabrir periódicamente temas estratégicos para la integración económica de América del Norte.
Ante ese escenario, Colosio Riojas presentó un punto de acuerdo para exhortar a la Secretaría de Economía a incorporar medidas específicas que permitan proteger a uno de los sectores industriales más relevantes del país, particularmente la industria del acero, el aluminio y la manufactura vinculada a la cadena automotriz.
El legislador advirtió que la decisión del gobierno estadounidense de no respaldar una extensión inmediata del tratado introduce un escenario de incertidumbre estructural que puede afectar las perspectivas de crecimiento económico y disminuir la confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros.
Uno de los principales factores de preocupación, explicó, es la aplicación de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de Estados Unidos de 1962, disposición mediante la cual ese país mantiene aranceles de hasta 50 por ciento sobre productos primarios de acero y 25 por ciento sobre productos derivados, incluso cuando éstos cumplen plenamente con las reglas de origen establecidas en el T-MEC.
Para el senador, estas medidas contradicen el espíritu de libre comercio que dio origen al acuerdo regional y afectan particularmente a entidades con fuerte vocación industrial como Nuevo León, estado que produce más de la mitad del acero nacional, concentra más de 130 empresas siderúrgicas, acumula inversiones superiores a los tres mil millones de dólares en ese sector y alberga uno de los principales clústeres automotrices del norte del país.
En la exposición de motivos también se advierte que agencias internacionales como Fitch Ratings han señalado que un proceso prolongado de revisiones incrementaría la incertidumbre para los mercados, mientras que la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) ha expresado que las revisiones anuales dificultan la planeación de inversiones de empresas que producen, exportan o forman parte de las cadenas de suministro de América del Norte.
Frente a este panorama, Colosio plantea que la Secretaría de Economía negocie un protocolo entre los tres países miembros del T-MEC que impida la aplicación de medidas arancelarias unilaterales y fortalezca el principio de reciprocidad comercial previsto en el tratado.
Asimismo, propone impulsar un tratamiento arancelario diferenciado para el acero y el aluminio producidos en América del Norte que cumplan con la regla internacional conocida como «melted and poured», la cual exige que estos materiales sean fundidos, procesados y fabricados desde su etapa primaria dentro de la región para acreditar plenamente su origen.
La propuesta también plantea ampliar la exención parcial que actualmente beneficia únicamente a vehículos pesados para que abarque toda la cadena automotriz y siderúrgica que cumpla con las reglas de origen establecidas en el tratado comercial.
Otro de los planteamientos consiste en establecer un calendario formal de negociaciones con fechas de conclusión verificables para resolver, antes de 2027, los temas que permanecen pendientes, entre ellos acero, aluminio, reglas de origen automotriz, disposiciones laborales y ambientales, con el propósito de evitar que las negociaciones se prolonguen indefinidamente y continúen afectando la certidumbre jurídica y comercial de la región.
Finalmente, el senador de Movimiento Ciudadano propone incorporar un mecanismo de «graduación» dentro del esquema de revisiones anuales, mediante el cual, conforme los tres países alcancen acuerdos sustantivos en los temas pendientes, pueda abrirse de manera progresiva la posibilidad de extender nuevamente la vigencia del T-MEC por un periodo de 16 años, otorgando mayor estabilidad a uno de los acuerdos comerciales más importantes para la economía mexicana.

