La enfermería es una profesión que exige conocimientos científicos, disciplina, empatía y un profundo compromiso con el bienestar de las personas. Para María del Carmen Dionisio Shingu, jefa de Enfermeras de la Clínica Multidisciplinaria de Salud de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), estos valores han guiado cada etapa de una trayectoria profesional construida sobre la vocación de servicio y la convicción de que cuidar la salud también significa transformar vidas.
Desde su infancia, Dionisio Shingu comprendió que ayudar a quienes más lo necesitan era una forma de aportar positivamente a su entorno. La influencia de una tía auxiliar de enfermería y los principios de respeto, solidaridad y responsabilidad inculcados en su familia despertaron en ella el interés por una profesión dedicada al cuidado de los demás. Aquella motivación inicial se convertiría, con el paso de los años, en un proyecto de vida que hoy continúa fortaleciéndose dentro de la máxima casa de estudios mexiquense.
Su historia con la UAEMéx comenzó al ingresar al bachillerato de la entonces Facultad de Enfermería. Como ocurre con muchos jóvenes al momento de elegir su futuro profesional, en algún momento llegó a cuestionarse si había tomado la decisión correcta. Sin embargo, las prácticas clínicas y el contacto directo con pacientes fueron determinantes para reafirmar su elección. La experiencia de brindar atención, escuchar y acompañar a las personas en momentos complejos le permitió descubrir que la enfermería no solo era una profesión, sino la misión que deseaba desempeñar durante toda su vida.
El servicio social representó otro momento decisivo en su formación. Al incorporarse a la Clínica Multidisciplinaria de Salud de la UAEMéx encontró un espacio donde la atención integral y las estrategias de prevención ocupaban un lugar prioritario. Aquella experiencia marcó el inicio de una carrera profesional dentro de la institución, donde ha desempeñado distintas responsabilidades hasta asumir la jefatura del área de Enfermería.
Desde esa posición, María del Carmen Dionisio Shingu coordina el trabajo de un equipo comprometido con ofrecer atención de calidad a la comunidad universitaria. Su labor va más allá de la atención clínica cotidiana, pues también participa en la planeación y ejecución de programas enfocados en la promoción de la salud y la prevención de enfermedades, convencida de que anticiparse a los riesgos representa una de las herramientas más efectivas para mejorar la calidad de vida de las personas.
Consciente de que la medicina y las ciencias de la salud evolucionan constantemente, considera que la actualización profesional es una responsabilidad permanente para quienes ejercen la enfermería. Bajo esa premisa, continuó fortaleciendo su preparación académica al cursar la Maestría en Enfermería y actualmente realiza el Doctorado en Ciencias de la Salud, estudios que complementan su experiencia práctica y le permiten incorporar nuevos conocimientos en beneficio de las y los pacientes.
Uno de los episodios más complejos de su trayectoria llegó durante la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de COVID-19. En ese periodo participó activamente en la atención de pacientes desde el área de triage, enfrentando jornadas marcadas por la incertidumbre, la presión y el desafío de responder con profesionalismo ante una crisis sanitaria sin precedentes. Aquella experiencia fortaleció su compromiso con la profesión y confirmó la importancia de actuar con responsabilidad, sensibilidad y sentido humano en cada intervención.
Lejos de considerar la pandemia únicamente como una etapa difícil, Dionisio Shingu la reconoce como una experiencia que reafirmó el papel esencial que desempeña el personal de enfermería dentro de los sistemas de salud. La capacidad de brindar atención, acompañamiento y orientación en momentos de vulnerabilidad demostró que detrás de cada procedimiento médico existe también un componente humano indispensable para ofrecer un servicio integral.
Actualmente, uno de sus principales objetivos consiste en fortalecer la cultura de la prevención entre las y los integrantes de la comunidad universitaria. A través de campañas de promoción de la salud, orientación y actividades preventivas, busca generar conciencia sobre la importancia de adoptar hábitos saludables y atender oportunamente cualquier condición que pueda afectar el bienestar físico y emocional.
Para María del Carmen Dionisio Shingu, la mayor satisfacción de su trabajo radica en contribuir, desde su profesión, a mejorar la calidad de vida de quienes acuden a recibir atención. Cada paciente atendido representa una oportunidad para brindar apoyo, generar confianza y demostrar que la enfermería es una disciplina donde el conocimiento científico se complementa con la empatía y la vocación de servicio.
A lo largo de su desarrollo profesional, reconoce que la Universidad Autónoma del Estado de México ha sido mucho más que la institución donde realizó sus estudios y ejerce su labor cotidiana. La considera el espacio que le permitió crecer académica y profesionalmente, consolidar su experiencia y encontrar las herramientas necesarias para continuar preparándose y aportando al bienestar de la sociedad.
Con esa misma convicción, comparte un mensaje dirigido a las nuevas generaciones de estudiantes universitarios: aprovechar cada oportunidad de aprendizaje, mantener una preparación constante y ejercer cualquier profesión con perseverancia, ética y compromiso social. En su experiencia, el éxito no depende únicamente del conocimiento adquirido en las aulas, sino de la disposición para seguir aprendiendo, enfrentar los desafíos y poner las capacidades personales al servicio de los demás.

