La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, advirtió que en México existen señales preocupantes de un deterioro en las condiciones para el ejercicio de la libertad de expresión, al señalar que desde distintas instancias del poder se impulsa una narrativa de descalificación contra periodistas y medios de comunicación, al tiempo que se promueven disposiciones que, afirmó, podrían abrir la puerta a mecanismos de control sobre el trabajo informativo.

Al ofrecer un mensaje al inicio de una conferencia de prensa, la legisladora sostuvo que la libertad de expresión no suele restringirse de manera abrupta, sino mediante un proceso gradual que incluye campañas de estigmatización, procedimientos administrativos, amenazas de sanción, acoso judicial y normas ambiguas que generan incertidumbre entre quienes ejercen el periodismo. En ese contexto, consideró que el debate nacional sobre los nuevos lineamientos en materia de derechos de las audiencias y diversas iniciativas relacionadas con la regulación de contenidos ha reavivado la preocupación de organizaciones, medios de comunicación y especialistas sobre los alcances que podrían tener dichas disposiciones.

López Rabadán también cuestionó que en algunas entidades federativas se promuevan propuestas para registrar o determinar quién puede ser considerado periodista, al advertir que ello contraviene el criterio establecido en la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, cuyo artículo 2 reconoce como periodista a quien ejerce esa actividad sin exigir título profesional, remuneración, periodicidad o acreditación oficial. A su juicio, permitir que una autoridad defina quién puede ejercer el periodismo abriría la posibilidad de excluir arbitrariamente a comunicadores de los mecanismos de protección y convertiría esa facultad en un instrumento de control.

La diputada afirmó que en un país donde múltiples casos de corrupción, abuso de poder y violaciones a la ley han sido revelados gracias a investigaciones periodísticas, resulta indispensable garantizar condiciones para que reporteros, comunicadores y medios puedan desarrollar su labor sin presiones ni intimidaciones. «Proteger el trabajo de los periodistas no significa otorgar privilegios; significa defender el derecho de toda la sociedad a estar informada y exigir cuentas a quienes ejercen el poder», enfatizó.

En materia de seguridad para la prensa, recordó que Reporteros Sin Fronteras ha documentado el asesinato de siete periodistas en México durante 2026, mientras que Artículo 19 reportó 639 agresiones contra periodistas durante 2024, equivalente a una cada 14 horas, cifras que, dijo, reflejan el nivel de vulnerabilidad que enfrenta el gremio y la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección en lugar de incrementar la confrontación desde el poder.

La legisladora sostuvo que las instituciones del Estado deben concentrar sus esfuerzos en garantizar la seguridad de quienes ejercen el periodismo, combatir la impunidad en los delitos cometidos contra comunicadores y fortalecer la transparencia gubernamental, en lugar de promover acciones que, desde su perspectiva, puedan inhibir el trabajo de investigación y el escrutinio público.

Las declaraciones de Kenia López Rabadán se producen en medio del debate nacional sobre los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, cuya consulta pública continúa abierta y ha generado posturas encontradas entre autoridades, legisladores, concesionarios de radio y televisión, organizaciones defensoras de la libertad de expresión y especialistas en telecomunicaciones. Mientras sectores de la oposición advierten que algunos criterios podrían derivar en mecanismos de censura o autocensura, el Gobierno Federal y legisladores de Morena sostienen que el objetivo de la propuesta es fortalecer los derechos de las audiencias sin afectar la libertad de expresión.

Finalmente, la presidenta de la Cámara de Diputados afirmó que una democracia sólida requiere una prensa libre y crítica, al advertir que «la crítica nunca representa una amenaza para la democracia; la verdadera amenaza surge cuando el miedo provoca silencio y conduce a la autocensura».