El secretario de Salud, David Kershenobich, aseguró que en México no existe un brote activo de ciclosporiasis y afirmó que los casos registrados en el país corresponden al comportamiento estacional habitual de este parásito, cuya presencia se observa cada año entre los meses de mayo y agosto.
En La Mañanera del Pueblo desde Palacio Nacional, el funcionario enfatizó que la enfermedad presenta una incidencia muy baja en el país y que, hasta el momento, no se ha registrado ninguna defunción asociada a esta infección.
«Queremos mandar un mensaje de tranquilidad: no tenemos un brote activo de cyclosporiasis en nuestro país», subrayó.
Kershenobich explicó que la Cyclospora cayetanensis es un parásito presente en todo el mundo y que la infección se adquiere al consumir alimentos o agua contaminados. Los síntomas suelen aparecer entre dos y 14 días después de la exposición y se caracterizan principalmente por diarrea intensa, además de náuseas y vómito en algunos pacientes.
Precisó que la enfermedad generalmente se controla entre 48 y 72 horas, aunque en ciertos casos puede requerir hospitalización para evitar la deshidratación.
El titular de Salud informó que, al 31 de julio, México había confirmado 33 casos de cyclosporiasis, lo que representa una incidencia de apenas 0.00002 por ciento de la población.
Asimismo, destacó que existe tratamiento para la infección y reiteró que no se han registrado fallecimientos relacionados con este padecimiento en el país.
El funcionario explicó que la detección del parásito requiere pruebas moleculares de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), ya que no puede identificarse mediante los análisis convencionales de laboratorio.
También señaló que el incremento estacional de casos observado en distintos países del hemisferio norte responde a diversos factores, entre ellos las condiciones de humedad, el intercambio internacional de alimentos y la movilidad de personas, además del impacto que el cambio climático ha tenido en la propagación del parásito.
En ese sentido, indicó que México mantiene una vigilancia epidemiológica y sanitaria permanente en coordinación con organismos nacionales e internacionales, incluyendo autoridades sanitarias de Estados Unidos y Reino Unido, para detectar oportunamente cualquier riesgo asociado con alimentos.
Como medida preventiva, recomendó lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar o consumir alimentos, utilizar agua potable o hervida y reforzar las medidas de higiene durante la manipulación de alimentos.
Cofepris no confirma relación con productos mexicanos
Por su parte, el comisionado federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Víctor Hugo Borja Aburto, informó que las investigaciones realizadas tras las alertas emitidas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) no han encontrado evidencia que confirme que productos agrícolas mexicanos sean el origen de los casos registrados en ese país.
Explicó que, luego de que la FDA notificó la posibilidad de que un brote estuviera relacionado con lechuga procesada por una empacadora ubicada en Guanajuato, personal de Cofepris acudió de inmediato a inspeccionar las instalaciones junto con autoridades sanitarias.
Durante la visita se revisó todo el proceso de producción y empaque, además de tomar muestras de lechuga fresca, lechuga procesada y agua, las cuales fueron analizadas mediante pruebas de biología molecular.
«Encontramos que todos los resultados fueron negativos, de tal manera que la hipótesis no se confirma con estos resultados de laboratorio», señaló.
Borja aclaró que, aunque la hipótesis epidemiológica continúa en análisis, hasta el momento no existe evidencia científica que permita atribuir el origen del brote a productos mexicanos.
El funcionario añadió que Cofepris también investiga un reporte emitido por autoridades sanitarias del Reino Unido sobre viajeros que desarrollaron la enfermedad tras visitar distintos países, entre ellos México. Como parte de estas acciones, se inspeccionaron 16 hoteles en Quintana Roo y se recolectaron 32 muestras de alimentos y 11 de agua, cuyos análisis continúan en proceso.
Asimismo, informó que la dependencia mantiene abierta una investigación por un brote de salmonelosis en Estados Unidos presuntamente relacionado con chile serrano mexicano. Tras la notificación de la FDA, inspectores acudieron a una empacadora en Nuevo León y rastrearon la cadena de producción hasta cultivos ubicados en Escuinapa, Sinaloa, donde ya fueron tomadas muestras para determinar si existe alguna relación con el brote.
Borja destacó que desde 2020 México ha recibido 17 notificaciones de brotes por parte de autoridades estadunidenses y que en todos los casos se activan protocolos de inspección, muestreo y vigilancia sanitaria para garantizar la inocuidad de los productos destinados al mercado nacional y de exportación.

