SAN NICOLÁS DE LOS RANCHOS, Pue.— Desde la región Izta-Popo, en Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este domingo el arranque de la Jornada Nacional de Reforestación 2026 y firmó el decreto mediante el cual se establece esta actividad como una acción de alcance nacional, con el objetivo de fortalecer la recuperación de los ecosistemas y promover una participación permanente de la sociedad en el cuidado del medio ambiente.
Ante representantes de los gobiernos estatales, comunidades, pueblos originarios, fuerzas armadas, brigadistas, productores y sociedad civil, la mandataria federal propuso que el segundo domingo de agosto sea reconocido cada año como una fecha permanente para realizar jornadas de reforestación en todo el país.
La jornada de este año movilizó de manera simultánea a más de 241 mil personas en las 32 entidades federativas, quienes participaron en la plantación de más de seis millones de árboles, además de la siembra directa de más de un millón 700 mil semillas y la dispersión, mediante drones, de más de medio millón de semillas en zonas de difícil acceso.
El arranque nacional tuvo como escenario la región del Izta-Popo, considerada estratégica por su importancia ambiental y por el papel que desempeñan sus bosques y montañas en la captación de agua, conservación de la biodiversidad y regulación de los ecosistemas.
En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, Sheinbaum destacó que la protección de los territorios está estrechamente relacionada con las comunidades que durante generaciones han participado en su conservación. Por ello, convocó a las y los mexicanos a asumir la restauración ambiental como una tarea colectiva.
Durante el acto, la presidenta también planteó que el tradicional Paso de Cortés sea denominado Paso de los Pueblos Indígenas, como un reconocimiento a la presencia histórica y cultural de las comunidades originarias de la región.
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, destacó la relevancia de que la jornada nacional comenzara en la entidad y afirmó que el estado, identificado como “estado de las montañas”, posee una relación profunda con sus recursos naturales.
Ante la presidenta, Armenta señaló que el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl representan guardianes de la memoria histórica y fuentes de vida para millones de personas. Sostuvo que la transformación del país también debe construirse a partir de la protección de la tierra, el agua, los bosques y la biodiversidad.
“Gobernar es cuidar al planeta”, expresó el mandatario poblano, al considerar que la jornada representa una oportunidad para sembrar no sólo árboles, sino también conciencia, responsabilidad, comunidad y futuro para las nuevas generaciones.
Por su parte, la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, informó que las acciones de este domingo abarcaron alrededor de 2 mil hectáreas en todo el territorio nacional. Precisó que las especies utilizadas serán seleccionadas de acuerdo con las condiciones ambientales de cada región, con el propósito de favorecer la supervivencia y recuperación de los ecosistemas.
La funcionaria reafirmó además la meta de producir y plantar mil 500 millones de plantas, árboles y semillas hacia 2030, mediante la coordinación entre comunidades agrarias, ejidatarios, productores y los distintos niveles de gobierno.
En tanto, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, subrayó que cerca del 70 por ciento del territorio mexicano está cubierto por bosques, selvas, manglares y matorrales. De estas superficies, alrededor del 60 por ciento se encuentra en terrenos comunales y ejidales.
Bárcena sostuvo que la restauración de los ecosistemas debe entenderse como una decisión de Estado, debido a su impacto directo en el bienestar de la población y en las condiciones ambientales que enfrentarán las próximas generaciones.
La estrategia nacional contempla la participación coordinada de las secretarías de Medio Ambiente, Agricultura y Bienestar, así como de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad y Protección Ciudadana, además de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y el Instituto Mexicano de la Juventud.
Uno de los componentes novedosos de la jornada fue la incorporación de tecnología para apoyar la reforestación en sitios de difícil acceso. Durante el evento se realizó una demostración con drones para dispersar semillas forestales y nativas, a partir de polígonos georreferenciados y una planeación técnica que incluye selección de especies, supervisión especializada y seguimiento mediante imágenes satelitales.
La ceremonia también incorporó una práctica tradicional de respeto y ofrenda al Popocatépetl, narrada por Perla Sevilla de Aquino, integrante de la comunidad de Santiago Xalitzintla. La ceremonia recordó el significado ancestral de estas prácticas, relacionadas con la petición de lluvias y buenos temporales para favorecer las cosechas.
Como parte del acto protocolario, Sheinbaum tomó protesta a las y los defensores del medio ambiente, quienes asumieron el compromiso de proteger bosques, selvas, ríos, lagos, lagunas, montañas, manglares y zonas agrícolas, además de contribuir a preservar el patrimonio natural del país.
La jornada también tuvo réplicas simultáneas en diferentes estados. Gobernadoras y gobernadores de Guerrero, Nuevo León, Querétaro, Durango y Quintana Roo reportaron actividades de reforestación en sus respectivas entidades, con la participación de miles de personas y la plantación de millones de árboles destinados principalmente a recuperar zonas afectadas por incendios, fenómenos naturales y procesos de degradación ambiental.
Al concluir las actividades en Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Alejandro Armenta participaron directamente en la plantación de árboles que formarán parte de los trabajos de recuperación forestal de la región Izta-Popo.
Para el Gobierno de Puebla, la jornada representa también el compromiso de mantener una coordinación permanente con el Gobierno de México, las comunidades y la sociedad civil para proteger los recursos naturales y consolidar la restauración ecológica como una política vinculada con el bienestar y el desarrollo sustentable.
Habitantes y participantes de la jornada respaldaron esta visión. Agustín Pérez Lorenzés, de la comunidad de Guadalupe Zaragoza, en Tlahuapan, consideró que la actividad representa una aportación significativa al progreso del país y reconoció el respaldo de los gobiernos federal y estatal.
Silvia Ávila, integrante del Comité Intersecretarial de Cambio Climático del Estado, señaló que el cuidado ambiental constituye un derecho humano y una prioridad para el desarrollo de Puebla. Mientras tanto, el brigadista de la Secretaría de Agricultura, Hugo Humberto Paredes, destacó que el decreto permitirá involucrar a la ciudadanía en la recuperación de zonas forestales mediante el uso de especies endémicas.

