Durante un año, 129 pasantes de las licenciaturas en Médico Cirujano, Enfermería, Nutrición, Odontología, Terapia Física y Terapia Ocupacional de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) llevaron los conocimientos adquiridos en las aulas a los espacios de atención universitaria, donde contribuyeron a brindar cerca de 20 mil servicios de salud durante el periodo agosto de 2025 a julio de 2026.

La labor de las y los jóvenes permitió fortalecer la atención preventiva y asistencial en 59 espacios universitarios, entre consultorios médicos, la Clínica Multidisciplinaria y unidades móviles de la institución. Con ello, el servicio social se convirtió no solo en una etapa de formación profesional, sino también en una herramienta para ampliar la cobertura de atención y contribuir al bienestar integral de la comunidad auriverde.

A través de la Dirección de Salud Universitaria, las y los pasantes participaron en distintas actividades orientadas a la prevención, atención y promoción de la salud. Su presencia permitió acercar servicios a estudiantes, docentes, trabajadores y demás integrantes de la comunidad universitaria, al tiempo que adquirieron experiencia en escenarios reales de ejercicio profesional.

Durante la ceremonia de conclusión del servicio social, la secretaria de Vinculación, Extensión y Promoción de la Empleabilidad, Mariana Ortiz Reynoso, reconoció la vocación, responsabilidad y compromiso social demostrados por quienes culminaron esta etapa.

Ante autoridades universitarias, representantes del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM), directivos, docentes y familiares, destacó que el servicio social constituye uno de los pilares de la universidad pública, debido a que permite transformar los conocimientos y habilidades desarrollados durante la formación académica en acciones concretas en beneficio de la sociedad.

Ortiz Reynoso llamó a las y los futuros profesionales de la salud a mantener como principios de su ejercicio la ética, la sensibilidad, el respeto a la dignidad humana y la vocación de servicio. Estos valores, señaló, mantendrán su relevancia incluso en un contexto marcado por el rápido desarrollo de nuevas tecnologías y de la inteligencia artificial.

La dimensión humana de la atención sanitaria también estuvo presente en el mensaje de Jorge Luis Cristino Santiago, egresado de la Unidad Académica Profesional Chimalhuacán, quien habló en representación de la generación que concluyó su servicio social.

El joven describió esta etapa como una experiencia transformadora que fortaleció no solamente sus conocimientos profesionales, sino también su compromiso con el humanismo, la empatía y la responsabilidad social. Desde su perspectiva, atender a un paciente implica mucho más que aplicar procedimientos clínicos: requiere escuchar, acompañar y comprender a cada persona de manera integral.

Esta visión, sostuvo, debe formar parte del ejercicio cotidiano de quienes se preparan para trabajar en el ámbito de la salud, particularmente en un momento en el que los avances tecnológicos están modificando la manera en que se diagnostica, previene y atiende a las enfermedades.

Por su parte, María de los Ángeles Monroy Martínez, directora de Salud Universitaria, subrayó que la formación de profesionales de la salud adquiere su verdadero sentido cuando se acompaña de responsabilidad social y vocación de servicio.

La funcionaria exhortó a las y los pasantes a continuar su preparación profesional bajo principios de ética, integridad y compromiso con la sociedad. Asimismo, destacó que, además de su participación en actividades clínicas, quienes realizaron su servicio social demostraron empatía, capacidad de escucha y trato humano hacia las personas usuarias.

Estas cualidades, afirmó, contribuyeron a fortalecer una cultura de prevención y a favorecer el bienestar de miles de integrantes de la comunidad universitaria.

La ceremonia también tuvo un componente solidario. Como parte de las actividades, se realizó la entrega simbólica de 150 peluches al Centro Oncológico Estatal del ISSEMYM, destinados a niñas y niños que reciben tratamiento contra el cáncer.

La iniciativa representó una muestra adicional de la sensibilidad social que busca promover la universidad entre quienes se forman en las distintas disciplinas relacionadas con la salud. Los obsequios serán destinados a menores que enfrentan procesos de tratamiento oncológico, con el propósito de acompañarlos y brindarles un gesto de solidaridad durante su atención médica.

En reconocimiento a esta colaboración, autoridades del Centro Oncológico Estatal entregaron un reconocimiento a la UAEMéx por impulsar acciones de responsabilidad social en favor de la niñez mexiquense.

Los resultados alcanzados durante el último año muestran que el servicio social puede trascender el requisito académico para convertirse en un espacio de aprendizaje y, al mismo tiempo, de impacto comunitario. Los cerca de 20 mil servicios otorgados por los 129 pasantes reflejan la contribución que realizan las instituciones de educación superior cuando vinculan la formación profesional con las necesidades de su comunidad.

Para la UAEMéx, la conclusión de esta generación representa así el cierre de una etapa y el inicio de una responsabilidad mayor para sus egresadas y egresados: llevar a su ejercicio profesional los conocimientos adquiridos, pero también los valores de ética, empatía, humanismo y compromiso social desarrollados durante su formación.