En un escenario marcado por desafíos institucionales, crisis de valores y una creciente exigencia ciudadana de gobiernos transparentes y responsables, la ética pública vuelve a colocarse en el centro de la discusión sobre el futuro de las democracias. Bajo esta perspectiva, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) fue sede del Primer Encuentro de la Red Iberoamericana de Ética Pública. “Crisis de Valores y Turbulencias Políticas: Desafíos para un Buen Gobierno”, espacio que reunió a especialistas nacionales e internacionales para reflexionar sobre los retos que enfrenta la vida pública contemporánea.

El encuentro partió de una premisa: frente a las turbulencias políticas y al deterioro de la confianza en las instituciones, la ética, la integridad y la transparencia no pueden considerarse elementos secundarios de la administración pública, sino principios indispensables para construir gobiernos capaces de responder a las necesidades de la sociedad.

Durante la ceremonia inaugural, el secretario de Gobernanza Universitaria de la UAEMéx, Jorge Alejandro Vásquez Caicedo, destacó que la consolidación de redes académicas representa una oportunidad para compartir experiencias, fortalecer la investigación y generar propuestas que contribuyan a formar servidores públicos comprometidos con el bienestar colectivo.

En su intervención, subrayó que la responsabilidad de las universidades va más allá de preparar profesionistas para incorporarse al mercado laboral. También, dijo, tienen la tarea de formar ciudadanos capaces de participar activamente en la construcción de instituciones sustentadas en la integridad, la responsabilidad y el compromiso social.

Esta perspectiva adquiere especial relevancia en momentos en los que las instituciones públicas enfrentan cuestionamientos relacionados con la corrupción, la falta de transparencia y la pérdida de confianza ciudadana. Desde el ámbito académico, el reto consiste en aportar conocimiento y herramientas que permitan comprender estos fenómenos y, al mismo tiempo, plantear alternativas para prevenirlos.

En este sentido, el director de Entornos Académicos de la Secretaría Académica, Celso Rodrigo Rivera Rojo, señaló que la ética pública debe entenderse como una práctica cotidiana y no únicamente como un conjunto de principios teóricos. Su aplicación, sostuvo, debe estar presente en la toma de decisiones y contribuir a fortalecer la confianza de la sociedad en sus instituciones.

Rivera Rojo también resaltó la responsabilidad de las universidades públicas de producir conocimiento, formar profesionales con sentido ético y aportar evidencia que pueda traducirse en mejores prácticas para la vida pública.

Uno de los ejes centrales del encuentro fue la presentación de la trayectoria y los objetivos de la Red Iberoamericana de Ética Pública, a cargo de su coordinador e investigador del Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades de la UAEMéx, Óscar Diego Bautista.

La iniciativa, impulsada por investigadores de la Autónoma mexiquense y de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de España, busca articular esfuerzos entre instituciones de educación superior, organismos públicos, organizaciones sociales y especialistas interesados en fortalecer la ética dentro de la administración pública.

De acuerdo con lo expuesto durante el encuentro, entre los objetivos de la Red se encuentran promover la investigación aplicada, impulsar la formación de servidores públicos, difundir conocimiento especializado y desarrollar herramientas que permitan prevenir la corrupción a partir del fortalecimiento de la ética pública.

La colaboración académica también se ha traducido en diversas actividades, entre ellas publicaciones, seminarios, congresos, diplomados y proyectos con instituciones nacionales e internacionales. Estas acciones pretenden ampliar el debate sobre los valores que deben orientar el ejercicio de las responsabilidades públicas y generar propuestas que puedan ser utilizadas en distintos contextos institucionales.

Como parte de las actividades, el profesor de la UNED y cofundador de la Red, Jaime Rodríguez Alba, impartió una conferencia magistral en la que planteó la necesidad de recuperar los fundamentos éticos de la vida pública como una vía para fortalecer las democracias contemporáneas.

El especialista destacó que la ética constituye una herramienta indispensable para enfrentar la corrupción, pero también para promover una ciudadanía comprometida y construir instituciones con capacidad de responder de manera responsable a los desafíos sociales.

La discusión planteada durante el encuentro coloca así a las universidades en una posición estratégica. Además de generar conocimiento, las instituciones de educación superior pueden contribuir a formar nuevas generaciones de profesionistas y servidores públicos capaces de comprender que las decisiones gubernamentales tienen consecuencias directas sobre la sociedad.

En este contexto, la ética pública deja de ser únicamente una cuestión vinculada con códigos de conducta y adquiere una dimensión más amplia: se convierte en un componente de la gobernanza, la rendición de cuentas y la relación entre las instituciones y la ciudadanía.

El Primer Encuentro de la Red Iberoamericana de Ética Pública representa, de esta manera, un esfuerzo por trasladar la discusión académica hacia uno de los principales desafíos de las democracias actuales: recuperar la confianza social mediante instituciones que actúen con integridad, transparencia y responsabilidad.

Con esta iniciativa, la UAEMéx fortalece su participación en redes de cooperación académica nacional e internacional y refrenda su compromiso con la formación de profesionales con alto sentido ético. Al mismo tiempo, abre un espacio para que investigadores y especialistas analicen las causas de las crisis de valores y propongan alternativas frente a las turbulencias políticas que ponen a prueba a las instituciones.