El senador y presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, respondió con dureza a los señalamientos que, según afirmó, buscan abrir investigaciones para retirarle el fuero e impedir que continúe denunciando los presuntos vínculos del gobierno de Morena con grupos del crimen organizado. A través de su cuenta de X, el priista acusó al partido en el poder de utilizar las instituciones para intimidar y silenciar a sus adversarios, y sostuvo que no permitirá que las presiones lo hagan callar. Moreno también cuestionó lo que calificó como una intervención del gobierno en el INE, institución que, afirmó, habría sido debilitada hasta convertirse en un instrumento para censurar a quienes incomodan al régimen. Ante ello, anunció que continuará llevando sus denuncias ante organismos internacionales para exhibir, según sus palabras, actos de autoritarismo, persecución política y uso faccioso del poder.

En una ofensiva directa contra la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, Moreno Cárdenas retomó una denuncia presentada en 2023 por la entonces diputada de Morena, Inés Parra Juárez, ante la Fiscalía General de la República, sustentada en observaciones de la Auditoría Superior de la Federación por presuntas irregularidades superiores a seis mil millones de pesos en la Secretaría de Bienestar. El dirigente priista señaló que aquella denuncia planteaba posibles recursos no acreditados como entregados a beneficiarios, pagos indebidos, deficiencias en padrones y montos pendientes de aclaración, además de solicitar investigar posibles delitos como peculado, cohecho, enriquecimiento ilícito, abuso de autoridad y tráfico de influencias; acusaciones que deberán ser acreditadas por las autoridades correspondientes. Moreno acusó a Montiel de pretender presentarse como una funcionaria intachable mientras, sostuvo, existen cuestionamientos pendientes dentro de su partido y gobierno. Finalmente, advirtió que el PRI no se arrodillará ni será comparsa de Morena y aseguró que continuará denunciando lo que considera abusos, impunidad y presuntos pactos con el crimen organizado, convencido de que, tarde o temprano, el actual régimen tendrá que responder por sus actos.