El presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, respondió con dureza a la carta difundida por Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, luego de que éste denunciara la revocación de su visa estadounidense y atribuyera la decisión a motivos políticos. El dirigente priista rechazó sus argumentos y sostuvo que, antes de exigir explicaciones al gobierno de Estados Unidos, López Beltrán debería responder a los cuestionamientos públicos relacionados con sus relaciones, negocios y el patrimonio de su entorno.

Moreno Cárdenas cuestionó también que López Beltrán pretenda presentar la medida como una persecución política y que haya solicitado al presidente Donald Trump la destitución del secretario de Estado, Marco Rubio, y del subsecretario Christopher Landau. El priista afirmó que la decisión de las autoridades estadounidenses ocurre en un contexto de cuestionamientos sobre la actuación de instituciones mexicanas frente al crimen organizado y consideró que cualquier señalamiento relacionado con posibles vínculos, protección o complicidad con grupos criminales debe ser investigado hasta sus últimas consecuencias. Las acusaciones expresadas por Moreno son señalamientos políticos y no constituyen, por sí mismas, una determinación judicial.

El dirigente del PRI sostuvo que el apellido López Obrador no puede representar un blindaje frente a las investigaciones y reclamó que tanto Andy López Beltrán como su padre respondan por los señalamientos que públicamente se han formulado en torno a su entorno político. Afirmó que México necesita recuperar la confianza internacional mediante instituciones sólidas, cooperación con Estados Unidos y resultados concretos en el combate a los cárteles.

Finalmente, Moreno Cárdenas advirtió que el PRI mantendrá sus denuncias y llevará los señalamientos ante las instancias nacionales e internacionales que correspondan. Subrayó que quienes hayan incurrido en actos de corrupción, protección o complicidad con organizaciones criminales deben responder ante la ley, al tiempo que insistió en que la justicia y las investigaciones deben determinar responsabilidades, sin importar apellidos, cargos o filiaciones políticas.