El presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, sostiene en su columna publicada en El Universal que el gobierno de Morena ha optado por fabricar enemigos y desviar la atención de los principales problemas del país, en lugar de rendir cuentas por la violencia, la corrupción, el debilitamiento institucional y el crecimiento de la deuda pública. Bajo el título “La censura que promueve Morena”, Moreno cuestiona que, mientras persisten señalamientos relacionados con el huachicol fiscal, narcotráfico y lavado de dinero que involucran a personajes cercanos al poder, el aparato gubernamental concentre sus esfuerzos en señalar a periodistas, intelectuales, activistas y opositores. Asegura que las conferencias mañaneras y las plataformas oficiales se han convertido en espacios para exhibir y desacreditar a críticos sin garantías de réplica ni debido proceso.
Para Alejandro Moreno, esta conducta representa una “censura moderna”, que ya no opera mediante la prohibición directa de contenidos, sino a través del señalamiento público, el desgaste y la intimidación, con el objetivo de generar condiciones que conduzcan a la autocensura. El dirigente priista reconoce que el oficialismo defiende estas acciones como un ejercicio de réplica y transparencia, pero considera que existe una desigualdad evidente cuando quien señala desde el poder dispone de instituciones, recursos públicos y mecanismos de comunicación del Estado. Moreno concluye que el gobierno debería concentrarse en recuperar territorios controlados por el crimen, garantizar los derechos humanos, fortalecer las instituciones y combatir la corrupción, en lugar de construir la imagen de un poder permanentemente amenazado por adversarios, mientras los verdaderos problemas del país permanecen sin resolverse.

