Con la meta de reunir alrededor de cinco toneladas de residuos electrónicos durante agosto, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) puso en marcha su Campaña de Acopio de Residuos Electrónicos 2026, una iniciativa orientada a fortalecer la cultura ambiental entre estudiantes, docentes, trabajadores universitarios y la sociedad en general.

A través de la Dirección de Fomento Ambiental, la institución busca que el manejo responsable de aparatos electrónicos en desuso se convierta en una práctica cotidiana y no únicamente en una acción aislada. La campaña contempla ocho puntos de acopio distribuidos en diferentes espacios universitarios, donde la comunidad puede entregar diversos dispositivos que hayan llegado al final de su vida útil.

El director de Fomento Ambiental de la UAEMéx, Leopoldo Islas Flores, explicó que esta campaña se realiza anualmente y que para la edición de 2026 se estableció como objetivo recolectar aproximadamente cinco toneladas de residuos electrónicos. La intención, señaló, va más allá de alcanzar una cifra de acopio, pues también busca generar conciencia sobre los efectos que puede tener una disposición inadecuada de este tipo de materiales.

Los residuos electrónicos representan un reto ambiental debido a la diversidad de componentes que contienen. Mientras algunos materiales pueden ser recuperados y reincorporados a procesos productivos, otros requieren un manejo especializado para evitar posibles afectaciones al entorno.

Por ello, los aparatos reunidos durante la campaña son trasladados posteriormente a una empresa especializada, encargada de proporcionarles una disposición final adecuada. Cuando las condiciones lo permiten, también se lleva a cabo la recuperación de materiales aprovechables, entre ellos metales, aluminio y plásticos.

Entre los artículos que pueden entregarse en los puntos de acopio se encuentran cables, teléfonos celulares, pantallas, monitores y otros dispositivos electrónicos que ya no son utilizados. De esta manera, la universidad pretende facilitar a su comunidad una alternativa responsable para deshacerse de equipos que, de permanecer almacenados o ser depositados junto con la basura convencional, podrían terminar en sitios inadecuados.

Islas Flores destacó que las acciones individuales adquieren una dimensión mayor cuando son asumidas de manera colectiva. En este sentido, prácticas como reducir, reciclar y reusar pueden incorporarse a las actividades diarias y extenderse más allá de los espacios universitarios, hasta llegar a los hogares y convertirse en hábitos compartidos entre familiares y amistades.

La estrategia también forma parte de una visión más amplia sobre el papel de las instituciones educativas frente a los desafíos ambientales. De acuerdo con el director, las universidades tienen una responsabilidad importante en la generación de conciencia y educación ambiental, debido a que las prácticas promovidas en estos espacios pueden influir en la formación de hábitos que acompañen a las personas durante su vida cotidiana.

Además del adecuado manejo de residuos electrónicos, entre las acciones que pueden contribuir al cuidado del ambiente se encuentran la separación correcta de los residuos, el uso responsable del agua y la energía, así como la participación en actividades de reciclaje y reforestación.

Sin embargo, uno de los principales desafíos consiste en mantener una comunicación constante con la comunidad universitaria. La UAEMéx plantea que el cuidado ambiental debe asumirse como un proceso permanente y no limitarse a campañas temporales. La continuidad de estas acciones puede favorecer la consolidación de una cultura de responsabilidad con el entorno.

La Campaña de Acopio de Residuos Electrónicos 2026 permanecerá vigente durante agosto. Entre los puntos habilitados se encuentran las facultades de Planeación Urbana y Regional, Contaduría y Administración, y Economía, mientras que la ubicación de los demás espacios de recepción es difundida mediante las redes sociales institucionales.

La convocatoria está dirigida a estudiantes, docentes y trabajadores universitarios, quienes pueden participar llevando los aparatos electrónicos que ya no utilicen. La institución también llamó a compartir la información con familiares y amistades, con el propósito de ampliar el alcance de la iniciativa.

Con esta campaña, la UAEMéx busca que la gestión responsable de los residuos electrónicos se convierta en una tarea compartida. La meta de cinco toneladas representa, así, no sólo un objetivo de recolección, sino también una oportunidad para que la comunidad universitaria contribuya activamente a la reducción de residuos y al aprovechamiento de materiales, fortaleciendo prácticas ambientales que puedan trascender las aulas y convertirse en parte de la vida diaria.