Con una estrategia basada en el uso de maquinaria propia y la coordinación entre los tres órdenes de gobierno, el Gobierno de Puebla busca acelerar la rehabilitación de caminos, carreteras y vialidades urbanas en todo el estado. Para 2026, la administración estatal proyecta intervenir 100 vialidades, equivalentes a 412 kilómetros, en 31 municipios, con el objetivo de recuperar la conectividad, facilitar el acceso a servicios y fortalecer las actividades productivas.

Durante una conferencia de prensa realizada en la capital del país, el gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que la estrategia contempla la operación de 13 trenes de pavimentación y 14 módulos de maquinaria de terracería, equipos que trabajan de manera permanente en distintas regiones de Puebla. De acuerdo con el mandatario, esta capacidad permite atender de manera directa las necesidades de infraestructura y responder con mayor rapidez ante emergencias.

La política estatal, señaló, se desarrolla en coordinación con el Gobierno de México y los ayuntamientos, en concordancia con las directrices de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el Plan Nacional de Desarrollo.

Cinco mil calles rehabilitadas durante 2025

El secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras de los Santos, informó que durante 2025 los módulos de pavimentación permitieron concluir 146 kilómetros de trabajos, equivalentes a aproximadamente 5 mil calles, además de intervenir 26 vialidades urbanas y cinco carreteras.

Para este año, el programa amplía su alcance. De las 100 vialidades previstas, 76 corresponden a vialidades urbanas de la zona metropolitana y 24 a carreteras ubicadas en el interior del estado. Para realizar estas obras se cuenta con 13 trenes de pavimentación y 126 máquinas que, de acuerdo con la dependencia, operan permanentemente.

La apuesta por disponer de equipos propios busca reducir tiempos de respuesta y mantener una presencia constante en las comunidades. La finalidad no se limita a mejorar el tránsito vehicular: la rehabilitación de caminos también pretende facilitar el traslado hacia hospitales, escuelas, centros comerciales y zonas de producción agrícola.

Pemex refuerza el abasto de insumos

La estrategia de infraestructura se complementa con la colaboración de Petróleos Mexicanos (Pemex). Contreras de los Santos señaló que durante 2026 Puebla recibió 12 mil toneladas de cemento asfáltico AC-20, además de 500 mil litros de gasolina y 500 mil litros de diésel.

A estos recursos se sumarán 24 mil toneladas de cemento asfáltico adquiridas por el Gobierno del Estado, con lo que se alcanzará una disponibilidad total de 36 mil toneladas para los trabajos programados.

El funcionario sostuvo que esta política busca proteger los recursos públicos y aprovechar la maquinaria estatal para ejecutar obras de manera más eficiente, bajo una visión de infraestructura vinculada directamente con el desarrollo productivo.

Terracería y atención a emergencias

La maquinaria de terracería también ha adquirido un papel relevante en el mantenimiento de caminos rurales y en la atención de contingencias. Durante 2025 se realizaron 106 acciones en 24 microrregiones y 68 municipios, con beneficio para alrededor de 1.3 millones de habitantes.

Entre los trabajos realizados se encuentran 224 kilómetros de mantenimiento de caminos rurales y saca cosechas, 38 mil 885 metros cúbicos de desazolve de cauces y 56.8 kilómetros de labores de reconstrucción carretera. Además, durante la contingencia provocada por el huracán Jerry se distribuyeron 1.08 millones de litros de agua.

En 2026, al corte reportado, ya se contabilizan 163 acciones en 20 microrregiones, con 151 equipos y un beneficio estimado para 3.3 millones de habitantes.

La capacidad de respuesta quedó de manifiesto durante la emergencia ocurrida en octubre pasado. Según la Secretaría de Infraestructura, 112 equipos actuaron en nueve horas, removieron 62 mil 457 metros cúbicos de escombro y liberaron 135 tramos carreteros. También participaron en la atención de viviendas afectadas, derrumbes, hundimientos y desazolves.

Obras en Puebla capital, Acatzingo y Xicotepec

En la capital poblana, los trabajos de rehabilitación de Avenida Valle de México, calle San Lázaro y Avenida San Miguel Allende abarcan 3.57 kilómetros, equivalentes a unas 70 calles. La obra registra un avance de 37 por ciento y contempla 24 mil 419 metros cuadrados de fresado, además de la colocación de una carpeta compacta de cinco centímetros.

La intervención beneficia directamente a unos 124 mil habitantes y tiene un impacto indirecto en más de 1.5 millones de personas de 10 colonias. Vecinos de la zona destacaron que la rehabilitación permitirá mejorar la conexión con el sur de la ciudad y facilitar los traslados cotidianos.

En Acatzingo, la modernización de 3.38 kilómetros de la carretera federal San Hipólito-Xalapa presenta un avance de 18 por ciento. El proyecto incluye drenaje pluvial, banquetas, guarniciones, señalamiento y luminarias. La obra busca mejorar la movilidad regional y reforzar la conexión comercial con el puerto de Veracruz.

Mientras tanto, en Xicotepec, las labores se concentran en el encauzamiento y desazolve de 5.5 kilómetros de los ríos San Marcos y Silima. La intervención contempla 80 mil metros cúbicos de trabajos y beneficiará a aproximadamente 13 mil habitantes, con la finalidad de reducir riesgos de inundaciones.

Habitantes y autoridades auxiliares de la comunidad de Gilberto Camacho reconocieron la atención recibida después de las afectaciones provocadas por las lluvias, particularmente en materia de drenaje y caminos.

Una estrategia con presencia territorial

La Secretaría de Infraestructura informó además que se han enviado más de 200 pipas a las zonas afectadas por las contingencias. Para el Gobierno estatal, la maquinaria propia representa una herramienta para mantener una administración con presencia directa en las comunidades y capacidad de respuesta ante emergencias.

Con la meta de intervenir 412 kilómetros durante 2026, Puebla apuesta por combinar recursos estatales, apoyos federales, donaciones de Pemex y coordinación municipal para ampliar el alcance de las obras. El propósito planteado por la administración estatal es que la infraestructura deje de ser únicamente una obra de construcción y se convierta en un factor para mejorar la movilidad, prevenir riesgos, conectar comunidades y respaldar las actividades económicas.