La senadora de Morena, Guadalupe Chavira de la Rosa, cuestionó las recientes acusaciones del comunicador español Javier Negre contra el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y consideró que sus señalamientos, mediante los cuales responsabiliza anticipadamente a la mandataria de cualquier situación que pudiera ocurrirle, carecen de elementos suficientes para presentarse como una denuncia sustentada. La legisladora sostuvo que el periodista ha construido una narrativa de confrontación política alrededor de su presencia en México y rechazó que pueda atribuirse al gobierno federal una responsabilidad sin que existan pruebas que la sustenten.

En un posicionamiento difundido este 20 de agosto, Chavira sostuvo que Negre ha convertido el ejercicio periodístico en “el negocio del ruido” y cuestionó que pretenda presentarse como víctima de persecución gubernamental. Como antecedente, la senadora hizo referencia a un episodio ocurrido durante la trayectoria del comunicador en el diario español El Mundo, donde, de acuerdo con registros periodísticos, Negre y la empresa editora fueron condenados al pago de 30 mil euros por una resolución judicial relacionada con la vulneración de los derechos a la intimidad, al honor y a la propia imagen de una mujer.

La legisladora morenista utilizó ese antecedente para cuestionar la credibilidad con la que Negre formula actualmente sus acusaciones y sostuvo que responsabilizar por adelantado a la presidenta de cualquier eventualidad constituye, desde su perspectiva, una estrategia narrativa antes que una denuncia acompañada de evidencias. Chavira afirmó que una acusación de esa naturaleza requeriría elementos objetivos que permitieran establecer una relación entre las autoridades mexicanas y cualquier amenaza o riesgo que pudiera enfrentar el comunicador.

Otro de los puntos centrales del posicionamiento fue la crítica de Negre al gobierno de Sheinbaum en materia de seguridad. Chavira rechazó que se atribuyan a la actual administración todos los homicidios acumulados durante los últimos años y recordó que Sheinbaum asumió la Presidencia el 1 de octubre de 2024, después de obtener una amplia mayoría en las elecciones constitucionales de ese año.

De acuerdo con el cómputo final del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Claudia Sheinbaum obtuvo 35 millones 924 mil 519 votos, equivalentes al 59.76% de los sufragios emitidos, resultado con el que fue declarada presidenta electa. Chavira utilizó ese dato para defender la legitimidad democrática del actual gobierno y sostuvo que, independientemente de las críticas que puedan hacerse a su administración, su llegada a la Presidencia ocurrió mediante una elección constitucional.

En materia de seguridad, la senadora también destacó la reducción reportada por el gobierno federal en el promedio diario de homicidios dolosos. Las cifras presentadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que el promedio pasó de 86.9 homicidios diarios en septiembre de 2024 a 42.5 en julio de 2026, lo que representa una disminución de 51 por ciento. Julio, además, fue reportado como el mes con el promedio diario más bajo del periodo analizado.

La cifra constituye uno de los principales argumentos con los que la administración Sheinbaum defiende los resultados de su estrategia de seguridad; sin embargo, el dato corresponde a la medición oficial del homicidio doloso y no elimina la discusión sobre la violencia acumulada en el país, las diferencias regionales ni otros indicadores de inseguridad. De hecho, los propios datos oficiales muestran que siete entidades concentraron 49 por ciento de los homicidios dolosos registrados en el periodo reportado.

Chavira sostuvo que el debate público debe mantenerse en el terreno de los hechos y no en el de las descalificaciones. Desde su perspectiva, las críticas al gobierno son legítimas dentro de una democracia, pero deben estar acompañadas de información verificable y no de acusaciones anticipadas contra funcionarios o instituciones.

La senadora también rechazó que la presidenta Claudia Sheinbaum tenga como prioridad ocuparse personalmente de la situación de un comunicador extranjero. Afirmó que la mandataria enfrenta asuntos nacionales de mayor relevancia y que no existen elementos presentados públicamente que permitan sostener que desde Palacio Nacional se esté organizando alguna acción contra Negre.

El posicionamiento de Chavira se inscribe en una confrontación política más amplia sobre la libertad de expresión, la seguridad y la relación entre el gobierno federal y sectores críticos de los medios de comunicación. Mientras los críticos de la administración sostienen que existe un ambiente de presión contra voces opositoras, desde Morena se insiste en que las críticas forman parte del debate democrático y que el desempeño gubernamental debe evaluarse mediante resultados verificables.

Finalmente, la senadora afirmó que Javier Negre tiene derecho a expresar sus opiniones y ejercer el periodismo, pero sostuvo que ese derecho implica también la responsabilidad de presentar información sustentada. Chavira concluyó que, detrás de lo que calificó como una narrativa de persecución, existe principalmente una confrontación política y mediática que, a su juicio, debe ser analizada a partir de pruebas y hechos, y no de acusaciones anticipadas.